Diario del Mundial de Básquet: Madrid, epicentro de la acción

Sábado 6 de septiembre de 2014

Todo es a gran escala en Madrid. Nada pequeño. Comparado con Sevilla, la capital española es un mundo completamente distinto. Arrancando por su descomunal red de metro, pasando por los incontables parques públicos, o el Palacio Real y sus jardines interminables. Caminando por la Puerta del Sol, entre la marea de gente, un día laboral, no tiene nada que envidiarle al microcentro porteño. La Gran Vía, lugar de encuentro para los que asisten al teatro, es un calco de nuestra Avenida Corrientes. Aquí se jugará la segunda fase del Mundial de Básquet (la otra sede es Barcelona), en el Palacio de los Deportes madrileño.

El contingente de periodistas, como muchos hinchas, fueron llegando entre las primeras horas del viernes y ya entrado el sabado, a la espera del duelo de octavos de final ante Brasil de este domingo. En la calle le preguntan a uno dónde se puede conseguir una entrada para el trascendental choque. No es tan difícil. En prensa de la Confederación Argentina piden a los medios que informemos que se consiguen en ventanillas, incluso el mismo día del partido. El estadio cuenta con más de 13 mil asientos.

La actividad de la selección argentina comenzó este viernes, con un entrenamiento en un complejo deportivo llamado Triángulo de Oro. Tomar el metro para llegar hasta allí y encontrarlo fue difícil para todos los periodistas, pero finalmente pudimos ingresar, ver parte de la practica del equipo de Lamas y conversar tranquilamente con los jugadores. Precisamente tranquilidad es lo que transmiten los jugadores más experimentados. Scola, Nocioni, Priogioni y Leo Gutiérrez anticiparon un partido muy parejo ante Brasil, no quisieron hacer caso a los últimos antecedentes favorables para Argentina y destacaron la labor de los más jóvenes como Campazzo, Laprovittola, Mata y Delía.

La jornada terminó pasadas las 12 de la noche y la cerré con periodistas cenando tortilla y pollo a la portuguesa en una cantina típica de Madrid. 2 AM y caí desplomado en la cama, mientras miles de jóvenes salían a disfrutar de la noche. Las esquinas mostraban las típicas “previas” que se ven en Argentina, sin una sola diferencia, con hombres y mujeres tomando cañas y música saliendo de los autos. Tan lejana esa vida para mi, y más en estas dos semanas de puro básquet que liman las fuerzas y lo dejan a uno sin ganas ni de respirar.

El sábado comenzó con 30 grados de temperatura y un clima muy pesado. La idea fue venir bien temprano al estadio para ver la primera práctica de la selección en el estadio en el que jugará ante Brasil. Fue el turno de escuchar las palabras de Julio Lamas y Facundo Campazzo. El entrenador no quiso adelantar el plan de juego ante el clásico rival, aunque todos sabemos que pasará por contener el juego del base, Huertas, e impedirle que desde su calidad para repartir balones, abastezca a hombres como Nené, Splitter o Varejao en la zona pintada. El base, en cambio, tuvo que responder preguntas de periodistas españoles que siguen la campaña del Real Madrid, su nuevo equipo. Se mostró contento con pasar a un grande europeo, y hasta admitió que conversó con Chacho Rodríguez, uno de los jugadores del Real, que le recomendó dónde vivir en Madrid y cómo manejarses en la ciudad.

El resto del día lo pasé en la sala de prensa, viendo el encuentro entre Estados Unidos y México, primero del cruce de octavos de final, en Barcelona. Los norteamericanos aprovecharon los múltiples errores de los mexicanos para avanzars, aunque queda la duda si podrán ganar lo que resta teniendo en cuenta que no ha mostrado su mejor básquet. Luego llegó el turno de Francia-Croacia. El juego fue muy malo en la primera mitad, con porcentajes bajisimos y errores de ambos lados. Fue en el tercer cuarto que los franceses sacaron ventaja de la floja tarea croata con los buenos momentos de Fournier y Batum. En los minutos finales, Croacia empujó con los triples de Bogdanovic y el trabajo en la pintura de Tomic, aunque no le alcanzó para forzar la prórroga.

El plato fuerte de la jornada fue el match entre el local y máximo favorito al título, España, y Senegal, la sorpresa en el Grupo de Argentina que en base a su potencia atlética y la figura Dieng alcanzó un histórico lugar en los octavos de final. En el coienzo el equipo que llaman ÑBA estuvo algo errático y no podía despegarse del rival, pero fue sólo cuestión de tiempo hasta que Pau Gasol, máximo anotador, y Ricky Rubio, llenando todos los casilleros en las estadísticas, hagan de las suyas y lleven a un fácil triunfo de España.

Así finalizó otro día en el Mundial de básquet, a la espera del encuentro entre Argentina y Brasil. El ambiente será imperdible y la selección irá por un lugar entre los 8 mejores ante un duro equipo, quizás con más credenciales que nunca para avanzar.