Cameron: "Un triunfo del 'sí' es el fin del Reino Unido”

El primer ministro británico aclaró durante un discurso en Escocia que si gana el independentismo "no hay marcha atrás". "Esta decisión es para siempre", advirtió.
Martes 16 de septiembre de 2014
El primer ministro británico, David Cameron, advirtió en su última visita a Escocia antes del referéndum del jueves de que una victoria del "sí" pondría "fin al Reino Unido como lo conocemos".

Cameron pronunció en Aberdeen, al noreste de Escocia, un discurso de tono vehemente en el que prometió mayores poderes para el Parlamento autónomo escocés si gana el "no" y volvió a alertar de que la independencia significaría renunciar al actual sistema de pensiones, la libra esterlina, el ejército y el pasaporte británico, entre otras cosas.

"Esta semana el Reino Unido podría cambiar para siempre. Podría significar el fin del Reino Unido tal como lo conocemos. El jueves, Escocia vota y el futuro de nuestro país está en juego", afirmó el líder conservador.

"Debemos ser muy claros: no hay marcha atrás. No habrá nuevas oportunidades. Esta decisión es para siempre. El viernes, la gente podría levantarse viviendo en un país diferente, ocupar un lugar distinto en el mundo y con otro futuro ante sí", dijo el jefe de gobierno británico, que fue acusado por el ministro principal escocés, Alex Salmond, de crear alarmismo.

El líder nacionalista, que se reunió con dirigentes empresariales escoceses, sostuvo que la próxima vez que Cameron visite Escocia lo hará para negociar las condiciones de la independencia.

"Cuando vuelva a venir a Escocia no lo hará para bombardearnos con su amor ni para crear desesperadamente alarmismo en el último minuto. Tras la victoria del 'sí', lo hará para iniciar conversaciones serias pos referéndum", afirmó el líder independentista.

Cameron, quien anunció que pasará la jornada del plebiscito trabajando en su despacho oficial de Downing Street en Londres, afronta la recta final de la campaña que dan una mínima ventaja al "no" en las encuestas y todavía cerca de un 10 por ciento de votantes indecisos.

En su último discurso antes de la votación, Cameron volvió a recalcar el pacto al que llegaron conservadores, laboristas y liberales para traspasar nuevas competencias en materia impositiva y servicios sociales a Escocia en 2015 si el "no" gana el referéndum.