“No vamos a salir más allá del político que esté de turno”

Salvador Baratta, comisario retirado, habló con Eduardo Serenellini en "El Locutorio" de radio Latina.
Martes 23 de septiembre de 2014

Hemos hablando en gran cantidad de oportunidades y no voy a dejar de molestarlo siempre que sea tan amable de atenderme. Hace año que hablamos. Lamentablemente tratamos de encontrarle la vuelta a todo esto pero quienes son los que tienen todo para cambiar no lo cambian. ¿No quieren? ¿No pueden? ¿No saben?

Es lo que hablamos siempre desde que yo estaba en servicio. Nunca cambié mi forma de pensar. Más allá del político que está de turno no salimos. No vamos a salir. Si el delincuente no ve que hay una guerra declarada contra la delincuencia donde el poder político esté fuerte, donde no haya tironeos ni disputa sobre si hay derechos humanos. Los derechos humanos existen y van a seguir existiendo. El derecho humano es para que un delincuente cuando caiga preso ingrese a un calabozo en el que se le den herramientas para reinsertarse socialmente y que no sea vejado ni él ni su familia y un derecho a la defensa. Si de ahí en más empezamos con una discusión mediática y nos olvidamos que detrás de todo hay una víctima...

Es que sabe que pasa Salvador, a mí me cuesta, pero creame que me cuesta entender a aquellos incluso ciudadanos comunes que dicen “bueno, no estigmaticemos al delincuente” pero a ver robó, torturó, mató... ¿Qué pretendés que se haga? Si querés ayudarlo lo tenés que castigar para que mejore su conducta. Mirá que sencillo...

Pero volvemos a lo mismo. Si queremos que algo funcione no tenemos que trasladar el problema a otrro plano en que si hay derechos o no. Los derechos tienen que estar y el que veje los derechos de un delincuente debe pagar, punto. Cuando yo era comisario la pelea con el delincuente era fuera de la comisaría. Una vez que pasaba la puerta de la seccional él tenía todos los derechos. Yo le ponía TV por cable, agua caliente, visitas con la familia para Navidad, día de la madre, día del padre. Le daba todos los derechos que podría tener. Venía el defensor. Esos son los derechos. No empecemos a fabular si tenemos que soltarlos porque es feo que esté en un calabozo. La otra vez con este muchacho que le robó al turista escuché la ridiculez que decía que no se sabe si el arma andaba o no andaba. Digo... ¿Alguien le preguntó a la víctima?