Berlín endurece el castigo a evasores fiscales que se "autodenuncian"

La figura de la autodenuncia por evasión de impuestos se hizo famosa por el caso del expresidente del Bayern Munich, Uli Hoennes, que terminó en prisión porque la justicia consideró que su confesión no fue completa.
Jueves 25 de septiembre de 2014
El Consejo de Ministros alemán aprobó un proyecto de ley para endurecer las condiciones que se aplican a los evasores fiscales que se "autodenuncian" para librarse de persecución penal, un procedimiento que debe siempre comenzar antes de que empiece una investigación formal.

La figura de la autodenuncia por evasión de impuestos se hizo famosa por el caso del expresidente del Bayern Munich, Uli Hoennes, aunque él acabó en prisión porque la justicia consideró que su confesión no había sido completa.

Hasta ahora, quien hubiera evadido impuestos por menos de 50.000 euros podía, a través de la autodenuncia y del pago de la deuda con intereses, librarse de la persecución penal sin multa adicional.

El proyecto de ley contempla que a partir de 2015 ese umbral se reduzca a 25.000 euros; entre 25.000 y 100.000 euros habrá una multa del 10 % para evitar la persecución penal.

Para evasores de 100.000 euros y más habrá ahora una multa equivalente al 15 % de la deuda fiscal y si esa deuda supera el millón de euros la multa será del 20 %.

Hasta ahora se castigaba a los evasores confesos con una multa del 5 % de la deuda, independientemente del monto de ésta.

Además de esa sanción, se deberá pagar un 6 % anual de intereses de mora.

El proyecto de ley refleja un consenso entre el gobierno federal y los gobiernos de los 16 estados federados.

El temor a un endurecimiento de las condiciones para una autodenuncia hizo que en el primer semestre de este año el número de evasores confesos fuera el doble que el registrado en el mismo periodo de 2013.

Además, según destaca la prensa alemana, cada vez hay más países que quieren liberarse de la sospecha de ser paraísos fiscales e instan a los alemanes con cuentas en sus bancos a aclarar su situación con el fisco.

El caso Hoeness también ha animado a muchos evasores alemanes a dar el paso de confesar antes de que se empiece a investigar en su contra.