Se duplicó presencia de manteros en la Av. Avellaneda

Los comerciantes cerraron las persianas y expusieron maniquíes desnudos, en reclamo contra la venta clandestina.
Jueves 25 de septiembre de 2014
Las veredas y calles de la avenida Avellaneda están repletas de mantas, donde se apilan cinturones, anteojos, relojes, zapatos, carteras, juguetes y, sobre todo, prendas como shorts, remeras, buzos o bombachas. Los manteros invadieron la avenida de Flores, la venta ilegal se duplicó y gana espacio en la Ciudad.

Un relevamiento de Fecoba, una federación de comerciantes, refleja que en un año la zona de Flores pasó de 343 a 661 puestos. La tradicional avenida, que se convirtió en el reino de lo trucho, está decorada con puestos y manteros que cuelgan sus percheros hasta en la calle. Las cifras del crecimiento son elocuentes: la venta ilegal en la avenida Avellaneda, en Flores, ya representa un 20% del total que se mueve en toda la Ciudad, por delante incluso de la cantidad de puestos que hay en las zonas de Liniers y Once.

Más allá de los reiterados intentos por desalojarlos y las constantes protestas, los puesteros siguen ocupando toda la zona. Sin embargo, ayer los comerciantes cerraron por primera vez las persianas y expusieron maniquíes desnudos en las puertas de sus locales, en reclamo contra el aumento de la venta clandestina, que pone en riesgo unos 30 mil puestos de trabajo.

“Bienvenidos a Mantalandia, zona liberada por el Gobierno de la Ciudad y de la Nación”, indicaba el pasacalle ubicado en Avellaneda esquina Nazca, donde se llevó a cabo la protesta organizada por la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba), y la Asociación de Comerciantes Mayoristas de la avenida Avellaneda (Acoma).

Vicente Lourenzo, vicepresidente 1° de Fecoba, denunció que “hicimos 9 cortes el año pasado que generaron una sensación de impunidad, porque la venta ilegal aumentó en lugar de disminuir. De 480 manteros ahora hay más de 600 en la zona”.

En sintonía, Arturo Stábile, vicepresidente 2° de Fecoba, pidió la pronta intervención del Gobierno de la Ciudad y de la Nación: “En estos 9 meses estuvimos peregrinando por todos los ministerios y juzgados, sin obtener respuesta. Le pedimos que incorporen en la agenda la solución. Que no nos enfrenten a nosotros por este flagelo, porque los comerciantes somos los que pagamos todos los impuestos y quienes financiamos las obras públicas”, remarcó.

Más de 300 comerciantes iniciaron la protesta en Avellaneda y Campana, y luego marcharon hacia Nazca, mientras que los locales iban cerrando las persianas en acompañamiento a la medida. Hubo un dispositivo policial para evitar incidentes. “Esto es una tierra sin bandera argentina ni de la Ciudad de Buenos Aires. Hoy organizan y dominan la zona mafias que tienen el monopolio del delito”, sentenció León Duer, asesor legal de Acoma, y agregó: “Entregaron la tierra a un grupo de mafiosos, que ganan gracias al trabajo esclavo y a la mercadería trucha”.