Renunció Fábrega, el presidente del BCRA

Asumió en medio de una corrida cambiaria que hacía imparable al dólar “Blue” y tras la devaluación logró abrir el “cepo” al dólar y frenar al paralelo en 13 pesos. Se va luego de críticas por las operaciones de “contado con liqui”.
Miércoles 1 de octubre de 2014

El gobierno nacional designó a Alejandro Vanoli como nuevo presidente del Banco Central, en reemplazo de Juan Carlos Fábrega, quien renunció a su cargo debido a las críticas por la falta de controles de la autoridad monateria hacia las entidades financieras que le hizo la presidenta Cristina Fernández, en medio de una fuerte crisis cambiaria.

La dimisión de Fábrega se produjo en una jornada de tensa operatoria en los mercados, en la cual se derrumbaron las acciones y los títulos públicos, tras el discurso de ayer de la Presidenta, en el que denunció un complot para desestabilizar al Gobierno por parte de sectores especuladores.

La designación del jefe de la Comisión Nacional de Valores (CNV) fue el colorario de una serie de enfrentamientos que mantuvo Fábrega con el ministro de Economía, Axel Kicillof por el manejo de la política económica, monetaria y cambiaria, que la Presidenta saldó a favor del ministro.

Fábrega y Kicillof mantuvieron una relación conflictiva desde el mismo día en que fueron designados el pasado 18 de noviembre de 2013.

Con acusaciones mutuas, en público y en sordinas, ambos funcionarios fueron los estandartes de distintas concepciones en el manejo financiero y cambiario.

Desde la devaluación en enero pasado, las diferencias quedaron más expuestas con la renuencia de Fábrega a aumentar las tasas de interés, para controlar el efecto devaluatorio y la corrida cambiaria.

Las acusaciones mutuas que fueron trascendiendo sobre el manejo de cambiario y financiero encendió dudas entre los operadores del mercado local y del exterior y disparó la suba del dólar en el mercado paralelo.

Luego, la falta de aprobación de Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación y la restricción de reservas, impulsaron la suba de los valores en las operaciones de contado con liquidación y en la Bolsa.

El incumplimiento del fallo de la justicia de los Estados Unidos a favor de los holdouts y la posterior caida en default técnico del país, profundizó la distancia de Fábrega con la Casa Rosada cuando el titulñar del Central avaló la posibilidad de una salida negociada por el sector privado en la deuda con los holdouts.

En esa ocasión, los avances de Fábrega resultaron efímeros por la oposición del ministro y de allí en más se abrió un abismo entre ellos y puso al descubierto también, la preferencia de la Presidenta.

El fastidio de la Jefa del Estado con Fábrega quedó expuesto ayer en la Casa Rosada cuando Cristina Fernández expuso en público, en un encendido discurso de acusaciones sobre operaciones para desestabilizar al Gobierno, la supuesta falta de acción del BCRA en el control del mercado cambiario, los bancos, el "contado con liqui" y las denominadas "cuevas financieras".

El punto más duro fue cuando la Presidenta expuso públicamente en relación al Banco Central que si se controlaban "cientos y cientos de miles de bocas de expendio" con el plan Precios Cuidados, "cómo no se va a poder controlar un universo de 80 instituciones". La nominación de Vanoli, un experto en controles estatales, llegó en las últimas horas de la jornada, tras las inspecciones que realizó la CNV a dos entidades financieras en su función de regulador del mercado de capitales.

El ahora deignado presidente del BCRA, fue el impulsor de la reforma a la Ley del Mercado de Capitales que terminó con la autoregulación de los mercados y con las facultades de intervención de la CNV en las empresas, un punto fuertemente cuestionado por el sector privado.

El Gobierno aun no confirmó quien reemplazará a Vanoli al frente de la CNV.