Papa abre histórico sínodo de obispos sobre la familia

Domingo 5 de octubre de 2014
El papa Francisco abrió este domingo en la basílica de San Pedro un histórico sínodo de obispos de todo el mundo para analizar los retos de la familia moderna y abordar temas tabúes para la Iglesia.

Durante quince días unos 300 prelados, entre cardenales y arzobispos de todos los continentes, debatirán a puerta cerrada sobre el matrimonio homosexual, las parejas de hecho, el divorcio y la comunión para los divorciados que se vuelven a casar, entre otros asuntos.

Con una misa solemne, concelebrada con 230 prelados, el papa, con paramentos verdes, inauguró la primera asamblea extraordinaria de obispos de su pontificado, iniciado en marzo del 2013 y que podría romper con viejas tradiciones y marcar un antes y un después.

"La asambleas no sirven para discutir ideas brillantes y originales, o para ver quién es más inteligente (...) En este caso el Señor nos pide que cuidemos de la familia", advirtió el papa durante la homilía.

Con el tono de las grandes ocasiones, el papa instó a los "padres sinodales" a "no frustrar el sueño de Dios" y a trabajar "generosamente con verdadera libertad y humilde creatividad".

"El sueño de Dios siempre se enfrenta con la hipocresía de algunos servidores suyos. Podemos frustrar el sueño de Dios si no nos dejamos guiar por el Espíritu Santo", recordó.

El pontífice mencionó a los "malos pastores" que cargan sobre el pueblo "fardos insoportables, que ellos ni siquiera tocan con los dedos", dijo con tono duro.

La víspera, durante una velada de oración en la plaza de San Pedro, el papa apareció a última hora ante los cerca de 80.000 mil participantes para pedir que "escuchen el grito del pueblo de Dios" y se "unten" con las distintas realidades que afectan a los católicos ante la evolución de la familia.

"Debemos escuchar lo que gritan los hombres de nuestro tiempo, y hacer nuestras las tristezas y las esperanzas", dijo.