Murió el juez de la Corte Suprema Enrique Petracchi

Lo confirmó el Centro de Información Judicial. En marzo de este año, el magistrado había pedido licencia por su grave estado de salud a raíz de una afección en el páncreas.
Domingo 12 de octubre de 2014

El juez de la Corte Suprema de Justicia Enrique Petracchi falleció hoy a los 78 años a causa de una larga enfermedad y después de haber formado parte del máximo tribunal durante 31 años consecutivos.

"Los señores ministros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación comunican con profundo dolor el fallecimiento del señor ministro Enrique Santiago Petracchi", anunció la página web del Centro de Información Judicial (CIJ), pasadas las 10.00 de este domingo.

Petracchi afrontaba una severa afección al páncreas, pese a lo cual en marzo se había negado a tomar licencia en el cargo, al señalar que se encontraba "bien física y espiritualmente" para seguir ejerciendo sus funciones.

Entonces había trascendido en algunos medios de comunicación que Petracchi pediría una licencia para atender su problema de salud, pero finalmente el magistrado confirmó que el tratamiento que había iniciado no le impediría continuar en funciones.

Petracchi, al igual que Carlos Fayt (96 años), superaba el límite de edad de 75 años establecido en la Constitución nacional, pero permanecía en el cargo debido a que había sido nombrado durante la Presidencia de Raúl Alfonsín, previa a la reforma de la Carta Magna, de 1994, en la que se incluyó la obligación de jubilarse a esa edad.

Enrique Santiago Petracchi nació el 16 de noviembre de 1935 en Buenos Aires, hizo la secundaria en el Colegio Nacional de Buenos Aires y se recibió en la facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA), con diploma de honor.

Los gobiernos de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner impulsaron entre 2002 y 2003 el juicio político a cada uno de los miembros de la Corte Suprema de Justicia, pero la acusación a Petracchi fue desestimada en la Cámara de Diputados por 158 votos contra 72.

Petracchi se desempeñó como presidente de la Corte Suprema entre 2004 y 2006, cuando se declaró consciente del "desprestigio" que afectaba entonces al Poder Judicial, y sostuvo que en el ámbito del Tribunal que integra se necesitaba "más transparencia", y en consecuencia, "dejar de actuar como si se tratara de una sociedad oculta en la cual se desarrollan inefables ritos órficos".

"Además de esta necesaria transparencia, la Corte no puede seguir descargando responsabilidades en los otros poderes ni repetir, como un salvoconducto, que las restricciones presupuestarias le impiden encarar las reformas que exige una administración de justicia para el siglo XXI", reclamaba entonces e impulsaba una "reforma judicial y convocar a todos los sectores interesados en la búsqueda de consensos" con el fin de "simplificar las actuaciones judiciales".