Arsenal y Tigre cerraron la fecha con un empate

Tigre y Arsenal empataron 1-1 en Victoria y cerraron la fecha nº 12. Los dos goles se convirtieron en el segundo tiempo: Ramiro Carrera puso en ventaja a Arsenal, pero luego, Juan Carlos Blengio igualó para el local.
Lunes 20 de octubre de 2014
La visita empezó mejor, tomando la iniciativa frente al local, que, desordenado, se replegó para proteger la valla.

"El Bicho" Nicolás Aguirre quiso aprovechar el momento favorable y tiró con potencia desde fuera del área, a los 8 minutos, aunque sólo conmovió el travesaño.

Tigre logró sobrellevar los ataques iniciales, y a llegó por primera vez de contragolpe a los 12 minutos, cuando Sebastián Rincón tiró un centro para Kevin Itabel, quien superó al arquero definiendo de emboquillada, pero Matías Sarulyte la sacó al córner de cabeza en el último instante posible.

Las marcas se asentaban y eran exigidas, en un encuentro que se tornaba cada vez más táctico y cerrado, por lo que cobraban importancia las jugadas de pelota parada.

En ese contexto, la pulseada se emparejó por la pegada de Lucas Wilchez, cuya pegada complicó muchísimo la labor defensiva del visitante.

A los 18 minutos, Wilchez estuvo a punto de metérsela por arriba al arquero Esteban Andrada, cuando todos esperaban el centro, pero la pelota, que cayó llovida, rebotó en el caño horizontal.

El cuadro del Viaducto, por su parte, tuvo otra chance propicia a los 33, en un córner ejecutado por Nicolás Aguirre, Matías Sarulyte esquinó un remate de cabeza y Javier García consiguió desviarlo con lo justo sobre el ángulo izquierdo.

Luego del entretiempo, fue Arsenal el que consiguió adelantarse en el marcador, en una jugada sucia que surgió de un lateral en ataque que sacó José San Román.

A los 7 minutos, Carrera se metió al área por la derecha, corajeando, favorecido también por los rebotes, y con un bombazo la metió en el palo más cercano a García. La apertura del tanteador echó fuego sobre el campo, ya que los dirigidos por Martín Palermo intuían que sería necesario ampliar la diferencia, y los locales, heridos en su amor propio tras haber perdido el postergado contra Godoy Cruz, querían retomar la senda de la victoria.

Los dos tuvieron oportunidades en un pasaje que fue de ida y vuelta, pero a los 31, fue Tigre el que pronunció el grito.

Curiosamente, el gol se originó en otro lateral desde la derecha, que en la ocasión deparó el desborde del colombiano Sebastián Rincón; vino el centro preciso a la cabeza de Blengio, quien se produjo el empate, y Tigre, luego, tendría la chance de darlo vuelta sobre la hora.

A los 36, el mismo Rincón no pudo batir a Andrada, mano a mano dentro del área, y a los 39, García se lució al tapar un tiro a "quemarropa" del uruguayo Brahian Alemán.
Finalmente, un punto para cada uno resultó ser lo más justo en la noche de Victoria.