Hallan área fósil desconocida de 200 millones de años

Fue calificado como “el nacimiento del segundo Ischigualasto”, ya que estiman que recién se investigó “un 3 por ciento del potencial” de la localidad de Marayes donde se encontró un “cementerio de dinosaurios”.
Miércoles 22 de octubre de 2014
Es en el sur de la localidad de Marayes del lado sanjuanino del departamento de Caucete, indicaron los científicos. El hallazgo
fue calificado como “el nacimiento del segundo Ischigualasto”, ya que estiman que recién se investigó “un 3 por ciento del potencial” de la localidad donde se encontró un “cementerio de dinosaurios”.

El director del Instituto y Museo de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Oscar Alcober, y el referente en materia paleontológica y líder de las campañas de campo que hicieron el hallazgo, Ricardo Martínez, coincidieron en señalar que lo encontrado significa “la posibilidad de conocer qué pasó en el mundo en la prehistoria”, porque los encontrados “son los antepasados de los dinosaurios, que vivieron cuando todavía América no se había separado de Africa y toda la tierra era un solo continente”.

La zona investigada por las campañas paleontológicas de la UNSJ, con financiamiento de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Nación, “está ubicada al sur de la localidad de Marayes, en una zona tripartita entre San Juan, Mendoza y San Luis, pero del lado sanjuanino, perteneciente al departamento de Caucete”, dijeron.

Los científicos explicaron que el lugar “se investiga desde hace 13 años”, pero tuvo su explosión cuando en 2012 encontraron restos de pequeños animales mordidos y desmembrados “que pudieron ser alimento de otros mayores” y se potenció “hace unos cuatro meses cuando en una zona de unos 80 metros cuadrados, apareció un cementerio con unas 12 especies nuevas que no conocíamos y que ahora tenemos que ponerles nombre”.

Ricardo Martínez fue el primero que llegó al lugar “porque en 2001 un vecino de la zona me contó que habían encontrado huesos en las rocas” y desde entonces “hemos ido una infinidad de veces y encontrado algunas especies diferentes que nos hizo seguir adelante”.

Con el hallazgo de 2012, “donde encontramos animales pequeños mordidos y desmembrados, porque debieron servir de alimento a otros mayores”, la necesidad de conseguir financiamiento para hacer campañas mayores los llevó a la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Nación, “que nos dio su apoyo para seguir investigando”, algo que esperan continuar ahora, teniendo en cuenta que para Martínez “se trata de la punta del iceberg, porque sólo hemos visto el 3% del potencial de Marayes”.