El Banco Central, con Alejandro Vanoli a la cabeza, suspendió los giros de empresas al exterior

En la entidad madre los dólares no dejan de escaparse y la estadística dice que en los próximos meses la merma será mayor. Entre noviembre de 2013 y enero de 2014 se fueron 5 mil millones y aún estaban por encima de los 30 mil. Con los poco más que 27 mil que hay en este cierre de octubre, una caída similar equivaldría a un 2015 muy duro para la macroeconomía local. Como si fuera poco, las firmas no pueden enviar remesas al extranjero lo que aleja la inversión y ocasiona que los dólares que están fuera del mercado estén cada vez más distantes.
Jueves 23 de octubre de 2014
Pese a la intención de absorber pesos a través de un bono atado al dólar oficial (Bonad 2016), el Banco Central de la República Argentina no puede ponerle un freno a la caída de las reservas o, al menos. Entre noviembre de 2013 y enero de 2014, en un contexto muy similar al actual, cayeron u$s 5.483 millones. Una merma parecida, con un stock que apenas supera los u$s 27.000 millones, sería lapidaria para llegar con tranquilidad al final del Gobierno de Cristina, el 10 de diciembre del año que viene. Es así como el titular de la entidad financiera madre, Alejandro Vanoli, suspendió el giro de divisas de empresas al exterior.

Según publica el diario Ámbito Financiero. la evolución de las reservas en octubre no es precisamente alentadora. Se perdieron hasta ahora poco más de u$s 550 millones. Y si bien la cifra es inferior a los u$s 1.500 millones de caída del año pasado, marca la presión que existe sobre el Central y que se podría profundizar en los próximos meses.

Un posible acuerdo con los "holdouts" después de enero tampoco aporta tranquilidad. La viabilidad de conseguir dólares frescos a través del canal financiero es prácticamente nula, al menos durante los primeros meses de 2015. También hay cierta expectativa de que la proximidad de las elecciones presidenciales atraiga dólares a la economía, pero tampoco es algo que ayude a despejar el horizonte de corto plazo.

Por lo tanto, el objetivo del titular del BCRA, Alejandro Vanoli, es que al tiempo que no crezca en forma exagerada la cantidad de pesos de la economía, tampoco se produzca una disminución muy significativa del nivel de reservas. Cualquiera de estos dos fenómenos despertaría nuevas subas en el "blue" y, por ende, un aumento significativo de la brecha cambiaria.

La inquietud por evitar una mayor pérdida de reservas se vincula, por otra parte, con el compromiso de no devaluar y evitar repetir la historia de enero de este año. En ese sentido, una caída adicional de reservas, tal como sucedió el año pasado, conduciría inevitablemente a una nueva devaluación para suavizar esa tendencia.