65% de ejecutivos cree que economía empeorará y ventas seguirán en caída

Así surge de la encuesta de expectativas realizada entre 165 ejecutivos y presentada hoy en el marco del 50 Coloquio Anual de IDEA, la cual reflejó el pesimismo del sector privado ante la coyuntura económica.
Jueves 23 de octubre de 2014
El 65% de los ejecutivos consultados espera que la situación económica empeore en la última parte del año y las empresas de servicio muestran la visión más pesimista, mientras que más de la mitad pidió eliminar impuestos distorsivos y clarificar reglas de juego para promover la inversión, y el 42% aguarda una caída de ventas para los próximos doce meses.

Así surge de la encuesta de expectativas realizada entre 165 ejecutivos y presentada hoy en el marco del 50 Coloquio Anual de IDEA, la cual reflejó el pesimismo del sector privado ante la coyuntura económica.

En promedio, los empresarios sostienen que la renegociación con los acreedores externos es uno de los factores clave a tener en cuenta en la planificación de inversiones para 2015 y sigue encabezando la lista de reclamos la necesidad de encarar una "revisión impositiva", de acuerdo con la encuesta realizada por D`Alessio IROL.

Según el sondeo, el 52 por ciento de los consultados estimó que la rentabilidad de su empresa disminuirá en los próximos doce meses, un nivel que se ubicaba en el 41% hace un año.

"Con relación al año pasado, descienden aún más las perspectivas de rentabilidad. La mitad de las firmas consultadas estima que disminuirá durante 2015. Sin embargo, un 20% tiene una visión más optimista y espera un crecimiento en este rubro", explicó D`Alessio al presentar los resultados de la encuesta junto a Luis Secco, director de Perspectivas Económicas.

Para mantener el empleo, un 22% de los consultados sostuvo que sería importante revisar la ley de Abastecimiento, un tema que no había aparecido en el anterior sondeo de junio, ya que la norma aún no había sido aprobada, pero que refleja el rechazo que el tema genera en sectores del empresariado.

Casi la mitad de los consultados puso a la energía como la inversión más necesaria para alcanzar una Argentina productiva, con foco en el sector electricidad, que se llevó el 54% de las respuestas, pero también con fuerte presencia en petróleo (45%) y gas (41%).

Al ser consultados sobre los principales factores para aumentar la competitividad, el 67 por ciento mencionó la "mejora de la educación", mientras que el 52% apuntó a la reforma impositiva y el 51% el "resguardo de la propiedad privada".

Secco explicó que "el default también afectó a la propiedad privada porque les sacaron a los empresarios el derecho a cobrarse un flujo que ya no se tiene".

Llegar a un acuerdo con organismo multilaterales de crédito (46%), la inversión en infraestructura (44%) y el acceso al crédito (44%) son otros de los factores mencionados.

El sondeo detectó, además, que continúa el desequilibrio entre precios y costos, con una brecha que se amplió a siete puntos comparada con la última medición realizada a mediados de este año.

Si bien la retracción de las ventas muestra una disminución de la capacidad empleada, aún 7 de cada 10 empresas se encuentran operando por encima del 70% de su capacidad.

Al respecto, Secco explicó que "la causa de esto es que en muchos casos la capacidad instalada es muy baja desde hace tiempo, y hay sectores que están invirtiendo mientras esperan el cambio".

Los que se ubican por encima del 85 por ciento son mayoritariamente las industrias.

El economista explicó que "ante la inflación los que tienen un excedente en pesos deciden invertirlo en ganar rentabilidad dentro de la empresa y por eso se observa una demanda adicional de servicios de management y en reestructurar porque no hay otra manera de aumentar el margen de rentabilidad".

La mayoría de los consultados cree que el mantenimiento y la generación de empleo requieren trabajo conjunto entre los sectores público y privado, mientras que el sector servicios es el que más
pide revisar las condiciones de contratación.

Los temas gremiales, si bien son tenidos en cuenta, están en un segundo plano, y este punto está más presente para la industria.