Se viene un verano más cálido que lo normal y con fuerte lluvias

Miércoles 29 de octubre de 2014
Carlos Zotelo, Lic. en Ciencias de la Atmósfera (CONICET)
La fuerte tormenta que azotó la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia se explica por la diferencia térmica entre dos grandes masas de aire. Cuanto más pronunciada es esta diferencia, más intensas son las precipitaciones, además, la mayor extensión del área de cobertura de esas dos masas, hace que el frente de la tormenta sea más grande.

En este caso, la diferencia de densidad de las dos masas de aire fue muy importante. La primera, que cubría el norte y el centro del país, era muy cálida y con mucha humedad. Por otro lado, una masa de aire frío llegó muy rápido desde la Patagonia. Así, la fuerte tormenta que se registró en Buenos Aires estuvo directamente relacionada con la ola de calor que se venía registrando y obedeció al fuerte contraste que se produjo.

Si bien la magnitud de la tormenta fue algo inusual, el fenómeno no es poco habitual para la época. Debemos recordar que siempre a partir de septiembre comienzan a darse este tipo de precipitaciones.

La posición del anticiclón del Atlántico Sur, que no se ha desplazado al norte tan marcadamente como lo hace siempre, ha permitido el ingreso de masas de aire cálido en los meses de invierno. Ahora está posicionado en una franja que es más habitual para los meses de diciembre y enero, lo que genera el ingreso de aire cálido que no es habitual para esta época. Fenómenos como este se han venido registrando en 2011, 2012 y 2013 por lo que se pueden enmarcar en el llamado “cambio climático”.

A partir de la posición del anticiclón del Atlántico Sur y la temperatura del mar, las simulaciones van anticipando que vamos a tener un verano más cálido que lo normal, con temperaturas 1 o 2 grados más altas que el promedio en la porción central del país y con precipitaciones por encima de la media hasta bien entrado enero.