"La caída del muro nos enseñó que los sueños se pueden hacer realidad"

La canciller alemana aseguró que aquel suceso histórico sirve como un "mensaje de confianza" para los diferentes lugares en crisis que existieron y existen en el mundo.
Domingo 9 de noviembre de 2014
En el 25 aniversario de la caída del muro de Berlín, la canciller alemana, Angela Merkel, calificó ese momento histórico como un "mensaje de confianza" para los diferentes lugares en crisis que existieron y existen en el mundo, y aprovechó para apelar a "una Europa unida y edificada sobre valores comunes".

En el centro conmemorativo del Muro de Berlín en la Bernauer Strasse -la calle que simboliza la partición ciudadana-, Merkel afirmó en su primer discurso del día que "este centro conmemorativo transmite también la gran suerte y regalo que constituye el poder vivir unidos y de forma pacífica en nuestro continente, en una estructura económica y social a la que van ligadas libertad y responsabilidad".

"La caída del muro nos enseñó que los sueños se pueden hacer realidad, que nada debe permanecer tal y como está, por muy grandes que sean los obstáculos", agregó, en un discurso que marcó el apogeo de un fin de semana de actos, eventos culturales y conmemoraciones.

Al inaugurar una exposición permanente sobre la vida cotidiana de los berlineses detrás del muro que dividió la ciudad durante 28 años, la dirigente alemana destacó que "el mensaje de la caída del muro" es que se pueden "cambiar las cosas para mejor".

"El muro de Berlín, este símbolo de cemento de la arbitrariedad de un Estado, abocó a millones de personas al borde de lo soportable y a demasiados, todavía más allá", declaró Merkel, que reiteró que la República Democrática Alemana (RDA), es decir, la Alemania comunista, fue todo menos un Estado de Derecho.

La jefa del gobierno alemán habló también del presente y dijo que hay más muros, como "los de la dictadura, de la violencia, de las ideologías, de las enemistades", que deben ser derribados por las sociedades.

Previamente, la anfitriona asistió a una misa en memoria de las víctimas en la Capilla de la Reconciliación, situada donde se encontraba la llamada franja de la muerte, en la Bernauer Strasse.
Antes del oficio religioso, la canciller y otros invitados colocaron rosas en recuerdo de las víctimas entre los bloques del antiguo muro en el centro conmemorativo.

Entre los asistentes se destacaron el alcalde-gobernador de Berlín, Klaus Wowereit; la secretaria de Estado de Cultura, Monika Grütters; y diplomáticos y activistas que lucharon por los derechos humanos en la extinta RDA.