El documento final de Cumbre del G-20 incluyó el tema de la deuda soberana

El texto marca la importancia de contar con "procesos de reestructuración de deuda soberana ordenados y previsibles". También aborda temas como la transparencia fiscal y el cambio climático.
Domingo 16 de noviembre de 2014
El ministro de Economía, Axel Kicillof, y el canciller Héctor Timerman calificaron como "un hecho histórico" a la decisión del Grupo de los 20 (G-20) de incluir en el documento final de la cumbre de Brisbane la cuestión de los fondos buitre y la necesidad de fortalecer los procesos de reestructuración de deudas soberanas.

En un contacto mantenido con la prensa en el Centro de Convenciones de esta ciudad australiana, al finalizar las deliberaciones de la Cumbre, Kicillof manifestó que en la delegación argentina se encuentran "extremadamente conformes porque la cuestión quedó reflejada en el documento final", y en un anexo en el que se reconoció la "litigiosidad" que representa el planteo de los fondos buitre y "la necesidad de otorgarle "previsibilidad"a los procesos de deuda soberana.

"Por primera vez en la historia del G-20 la cuestión de la reestructuración de deudas soberanas fue planteada en el comunicado final", dijo el titular del Palacio de Hacienda.

"En el cuerpo del comunicado se habla de deuda soberana y después en un anexo, donde se abunda en la cuestión, queda en claro que el tema de la litigiosidad, que es un eufemismo para referirse a los fondos buitre porque son ellos los que entran en litigio para el cobro de deuda soberana".

El documento final -de tres páginas- habla en el punto doce, sobre un total de 21, de la importancia de contar con "procesos de reestructuración de deuda soberana ordenados y previsibles".

En el anexo, en tanto, bajo el título "Temas de Acción Futura", refiere a la "litigiosidad" desatada a partir de la acción de los fondos buitre y ante la necesidad de "dar previsibilidad" a las procesos de reestructuración de deuda.

"Damos la bienvenida al trabajo internacional sobre el fortalecimiento de las cláusulas de acción colectiva y pari passu" y alentamos a la "comunidad internacional y al sector privado a que promuevan activamente su utilización", se resalta.

Además, pide a "los Ministros de Finanzas y Presidentes de Banco Centrales (de los países miembro) que discutan el progreso alcanzado en este tema y en temas relacionados".

En la discusión previa del comunicado final algunos países pretendían la inclusión del FMI como organismo a cargo del tema, posición que quedó de lado ante el consenso mayoritario de que en la discusión fluyan las distintas alternativas que puedan existir para solucionar el tema.

Timerman, por su parte, dijo que el documento final significó "un resultado impresionante" para la lucha que viene llevando adelante el país en el tema de los fondos buitre y la necesidad de dar previsibilidad a los procesos de reestructuración de deuda.

El canciller sostuvo que "fue muy interesante ver a los líderes de varios países hablar de los fondos buitre dentro del G-20 como algo natural".

Kicillof, al brindar detalles sobre las sesiones de trabajo del G-20, dijo que "la situación argentina en términos de los ataques de los fondos buitres fueron planteadas abiertamente por muchos de los presidentes y comentada por el FMI".

El ministro de Economía, tras repertir que en la delegación argentina "estamos tremendamente conformes", señaló que "Argentina realizó la denuncia del accionar de los fondos buitres y esto es algo que debe ser tomado por los líderes de los países porque lo cierto es que el límite a los especuladores, a todo lo que es finanza poco transparente, o las llamadas guaridas o paraísos fiscales, debe ser una preocupación permanente G-20".

Kicillof subrayó que "el caso de la Argentina ha cambiado ya la historia de las emisiones de duda soberan", debido a que en las nuevas colocaciones "se están buscando cláusulas antibuitres".

A renglón seguido, el ministro insistió en que "no alcanza sólo con la modificación de los contratos a futuros por razones obvias, no solo por la cuestión argentina, sino porque hay un trillón de dólares de deuda en bonos con la cláusula pari pasu" y si algunos de los países emisores entra en reestructuración o default, "va a tener el mismo problema" que nuestro país.

"Cualquiera de esa deuda que pase por un reestructuración o default, va a tener el mismo problema que tuvo la deuda argentina si algún juez le da cabida a estas interpretaciones" surgidas en el fallo del juez Thomas Griesa que fueron convalidadas por la Corte Suprema de EEUU, agregó el ministro.