Cristina: "No me va a extorsionar ningún buitre ni ningún carancho judicial"

En el cierre del la convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción aseguró que su Gobierno tiene "interés en solucionar el tema externo" y sostuvo que "los trabajadores argentinos siguen siendo los mejores remunerados de América Latina", ya que una gran parte de ellos pudo adquirir dólares a través del sistema oficial.
Martes 25 de noviembre de 2014

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner remarcó que el gobierno tiene "mucho interés en solucionar el tema externo" con los fondos buitre, "pero sin extorsiones ni chantajes", y abogó por la continuidad de las políticas de Estado como el "desendeudamiento" en las futuras administraciones.

Al encabezar el cierre de la convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción, en el hotel Sheraton Retiro, Cristina dijo que el Gobierno tiene "mucho interés en solucionar el tema externo, por eso cerramos acuerdo con Club de París luego de años (...) y pudimos cerrar un acuerdo que ya tiene principio de ejecución".

A su lado, la escuchaba el anfitrión del evento Gustavo Weiss, a quien la Presidenta le dedicó unos minutos de su exposición para explicarle por qué ella denomina a los fondos que litigan contra el país fondos buitre y no holdouts.

"Usted Weiss los llama holdouts, yo como soy muy desacatada le digo fondos buitre... los holdouts son para mí los que se quedaron fuera de los canjes de 2005 y 2010, y que alcanzaron un nivel de adhesión del 92,4%", dijo Cristina.

En cambio, prosiguió, los fondos buitre "son el 7%, son especialistas en litigar y comprar deuda y obtener sentencias donde se les reconoce 1.600% en ganancias".

Respecto al funcionamiento del mercado de capitales, Cristina dijo que en la actualidad "estos capitales que hay en el mundo no los veo dispuestos a financiar obras, sí los veo dispuestos a
endeudar a países; su negocio no es que un país crezca".

Para la Presidenta, el problema se acrecentó "desde que se fusionaron bancos comerciales y de inversión".

Por eso, remató, "sería bueno ponernos de acuerdo todos, de manera justa, equitativa y legal, pero sin extorsiones y sin chantajes".

Cristina hizo expresa referencia al caso que lleva adelante un juez estadounidense en Nevada, y que puso la lupa "sobre 123 presuntas cuentas que se adjudicaban a no sé quién", y aludió a un supuesto "acuerdo" entre el magistrado y los holdouts para cerrar el tema.

Y continuó: "mi intuición femenina, es que fueron a buscar nombres y se encontraron con otros... sería bueno que el juez de Nevada libere nombres", alentó, y proclamó que "ningún buitre financiero ni carancho judicial la va (a la Presidenta) a extorsionar en contra de los intereses de los argentinos".

Asimismo, hizo referencia al funcionamiento del mercado de cambio y la compra de dólares para tenencia, donde 1,5 millones de argentinos desde fines de enero a la fecha, pudieron concretar compras por un total de 2.480 millones de dólares.

Precisó que quienes ganan entre dos salarios mínimos y 23.000 pesos y trabajan en relación de dependencia representan el 25% de esos 2.400 millones de dólares, lo que "revela la capacidad de ahorro de los trabajadores argentinos, que siguen siendo los mejores remunerados de toda América Latina".

Al mismo tiempo, al puntualizar sobre las irregularidades encontradas en el mercado de divisas argentino, Cristina dijo que se detectaron subfacturaciones de importaciones, en la no declaración de cuentas en el exterior, entre otras cuestiones.

"Hemos descubierto 4.040 cuentas de argentinos en Suiza, de las cuales solamente 123 o 125 estaban declaradas en la AFIP; como verán, los dólares que faltan o se requieren no han salido con legalidad de la República Argentina", subrayó.

Asimismo, advirtió que existen situaciones de "subfacturación y sobrefacturación" en importaciones y exportaciones y remarcó que esos hechos significan "dólares que se le sustraen al mercado en forma ilegal".

En relación a los controles en materia cambiaria, Cristina buscó desterrar el mito de la crisis en el sector inmobiliario, indicando que en el 2010 había 34.829 inmobiliarias, y hoy la cifra alcanza a 34.462 entidades en todo el país.

Por último, al ponderar al Estado como fuerte dinamizador de la inversión, abogó porque esto "tenga continuidad en el próximo gobierno, que sea una política de estado".

Al respecto de esas políticas, remarcó que "el más solido de todos, el más importante de todos, es el grado de desendeudamiento de la República Argentina".

"Si vamos por más endeudamiento es para hacer obras y hacer cosas, no para que se la lleven los bancos", sostuvo, y comparó luego a la Argentina, que en la actualidad tiene unos de los niveles de deuda PBI más bajos de la historia, con la situación internacional y la crisis de deuda que se generó en el mundo tras 2008.