El profesor Miguel Ángel Porro dijo que hicieron una “cama”

Mariana Pizarro, exalumna de la Escuela Nacional de Arte Dramático porteña, señaló que "era un violento, un lascivo, hacía comentarios impropios a las alumnas, les miraba los pechos todo el tiempo".
Martes 2 de diciembre de 2014
Una exalumna del profesor Miguel Ángel Porro, quien acusó a una estudiante de 12 años de intoxicarlo con veneno para cucarachas, lo definió como "libidinoso y muy violento", mientras que lo acusó de abusar de adolescentes en una escuela.

Las graves acusaciones fueron vertidas por Mariana Pizarro, exalumna de la Escuela Nacional de Arte Dramático porteña, señaló que el docente "era un violento, un lascivo, hacía comentarios impropios a las alumnas, les miraba los pechos todo el tiempo".

El propio Porro desestimó las acusaciones y dijo que la responsable tendrá que probar judicialmente lo que dice.

En diálogo con Canal 26, la mujer, actualmente de 43 años, aseguró que la protesta de las alumnas derivó que Porro sea separado de la escuela, aunque luego las autoridades educativas le dieron un cargo en el área de extensión escolar.

Fue en ese ámbito cuando, entre los años 95 y 96, y siempre según lo narrado por Pizarro, comenzaron a "llover" denuncias contra el docente por presunto "abuso sexual".

Pizarro, entonces presidenta del Centro de Estudiantes de ese ámbito terciario, aseguró que las jóvenes acudían a ella "llorando" y le contaban que habían sido víctimas del docente.

"No puedo creer que siga dando clases", expresó la mujer, que aclaró que nunca fue abusada por el docente y a la vez que admitió que las denuncias no llegaron a la Justicia por el "temor" que le tenían a Porro sus supuestas víctimas y porque en esa época "no se hablaba tanto de la violencia de género".

"Decían que él las encerraba en el auto, las manoseaba, las estimulaba sexualmente y les decía que ellas no se permitían gozar porque tenían problemas psicológicos", sostuvo.

La mujer también aseveró que Porro, quien tuvo "bolos" de actuación en varias películas, se jactaba de haber participado en una escena del filme "La Noche de los Lápices", en el rol del represor que violó a la estudiante María Clara Ciocchini.

Tras las acusaciones Porro aseguró que esa serie de denuncias obedecieron a una "cama" que intentaron hacerlo en medio de una disputa política en el interior de la escuela y recordó que nunca hubo ningún tipo de denuncia judicial, aunque admitió que se realizaron presentaciones ante el rectorado del establecimiento.

"Se empezó a generar como una ola de nieve en el conservatorio", recordó el profesor mientras aseguró que nunca tuvo una situación impropia con una alumna.

En cambio, admitió que hubo "un enojo" por parte de alumnas de segundo año de la carrera por su forma de "conducir" la clase y por el hecho de que pedía que se queden después de hora para adquirir mayor conocimiento sobre el arte dramático, en su calidad de profesor de teatro.

El conflicto en el que enmarcó las situaciones es por el funcionamiento de los "talleres de aplicación" en el que se le enseñaba arte dramático a personas que no eran alumnos y que lo tenía como uno de los docentes, emprendimiento que habría generado malestar en alumnos y otros docentes.

Al recordar una situación embarazosa o extraña, rememoró un episodio que vivió con una joven que asistía al taller y no era alumna.

"Era una chica introvertida, que se vestía y peinaba mal, que un día me llamo para consultarme si ir a la costa con un artesano. Fui a encontrarla un día de lluvia con mi auto, que era un viejo Fiat 1.500. Me extrañó que estaba muy bien arreglada y que no me dijera nada. Por eso le dije que la llevaba adonde quería. Después interpreté eso como parte de la cama que me hicieron", sostuvo.

El hombre, que aseguró haber requerido la acción de un abogado para limpiar su nombre ante las acusaciones, sostuvo que años más tarde se encontró con un exalumno que le pidió "perdón" por la "cama" que le habían hecho.

Porro recordó que inclusive realizó una autodenuncia ante la Justicia con el fin de ser investigado.

En el caso difundido este lunes, Porro, de 67 años y actual profesor de la materia "Construcción Ciudadana" en el Comercial 13 de la localidad bonaerense de Villa Ballester, denunció que estuvo
internado en terapia intensiva luego de que una alumna de 12 años le agregara veneno para cucarachas en su botella de agua.

El docente, recuperado tras la afección, manifestó su intención de dejar la profesión, mientras que las autoridades del colegio separaron del establecimiento a la menor, mientras definían la situación.

Porro definió a la niña como "conflictuada" y aseguró que "no quería" estar en ese colegio, al que asistía por imposición d su madre.