Una nena murió por una fuerte adicción de sus padres

La muerte de Sophie Jones aún conmueve a Gran Bretaña luego de unos meses, debido a que sus padres fueron sentenciados a ocho años de prisión por el fallecimiento de la menor, quien perdió la vida tras beber un cóctel de drogas que la mamá había escondido en el vaso favorito de su hija: el de "Tom y Jerry".
Jueves 4 de diciembre de 2014
La nena de 2 años vivía en Blackpool, Lancs, en Inglaterra, con sus padres Michelle King y Barry Jones, de 30 y 42 años.

Un día, Sophie comenzó a moverse torpemente y un testigo llamó a la ambulancia. Los paramédicos llegaron de inmediato y trataron de revivirla pero no sobrevivió a la dosis de heroína que ingirió por la imprudencia de su madre.

Los resultados que arrojaron los análisis de su cuerpo revelaron lo peor: en su cabello se encontraron rastros de heroína, cocaína y diazepam.

Asimismo, la investigación indicó que la niña había estado durante meses expuesta a esas drogas en su entorno familiar. Sus juguetes fueron analizados y se encontraron restos de cocaína en tres muñecos.