River superó a Nacional y ganó la Copa Sudamericana

Con dos goles en cuatro minutos que definieron la historia en el segundo tiempo y le dieron tranquilidad para controlar la situación, River se consagró campeón de la Copa Sudamericana 2014 al vencer por 2 a 0 a Atlético Nacional en un colmado estadio Monumental.
Miércoles 10 de diciembre de 2014

Con dos goles en cuatro minutos que definieron la historia en el segundo tiempo y le dieron tranquilidad para controlar la situación, River se consagró campeón de la Copa Sudamericana 2014 al vencer por 2 a 0 a Atlético Nacional de Medellín en un colmado estadio Monumental. Los tantos del "Millonario" fueron convertidos por Gabriel Mercado y Germán Pezzella, de cabeza y a los 9 y 13 minutos del complemento respectivamente, luego de dos córners ejecutados por un Pisculichi que con su pegada volvió a ser clave. Esta victoria le significó a River haber vuelto a conquistar un certamen internacional después de 17 años, tras aquella vuelta olímpica del equipo de Ramón Díaz en la Supercopa 1997.

El conjunto dirigido por Gallardo fue superior casi siempre y las pocas veces que la pasó mal -únicamente en el primer tiempo- encontró en Barovero a un arquero muy seguro.

En el encuentro de ida, ambos equipos habían igualado 1 a 1 en Colombia.

En la primer etapa, River intentó llevarse por delante a su rival, presionó bien arriba y eligió la banda derecha como lugar ideal para atacar.

Por ese sector se volcó Pisculichi y, al asociarse con Carlos Sánchez y Mercado, le ganaban siempre a Farid Díaz que quedaba en superioridad numérica.

Con un Mora movedizo por todo el frente de ataque, Gutiérrez se ingenió para ganarle casi siempre a los defensores, pero encontró siempre el mismo escollo: el seguro Armani.

Teo quedó cinco veces mano a mano con el arquero de Nacional, pero todas fueron bien tapadas por el arquero argentino que se desempeñara en Ferro y Deportivo Merlo.

Además, Armani se puso el traje de héroe en la primera etapa al taparle un tiro desde afuera del área a Sánchez, mientras que Gutiérrez metió un cabezazo que se fue por arriba del travesaño.

Sin embargo, en los últimos quince minutos Nacional creció y aprovechó los espacios que dejaba un River que iba a buscar el gol que tanto necesitaba.

El pase inteligente de Cardona y la habilidad combinada con velocidad de Ruiz fueron el camino ideal para un Nacional que con tres-cuatro toques quedaba en posición de gol.

Y precisamente estos dos futbolistas tuvieron dos ocasiones claras para marcar, pero Barovero las tapó y demostró por qué es arquero de un equipo grande.

Cuando la segunda etapa mostraba a ambos equipos disputándose el dominio, River logró vulnerar al seguro Armani con dos goles calcados.

En cuatro minutos, dos tiros de esquina ejecutados con la precisión de siempre de Pisculichi encontraron las cabezas de Mercado y Pezzella y en un abrir y cerrar de ojos la historia estaba 2 a 0 para el local.

El mérito del equipo de Gallardo fue, una vez que consiguió el primer tanto, no haberse conformado a pesar que ese resultado le daba el título.

A pesar de no haber sido tan abrumador su dominio como al inicio de la primera etapa, los mediocampistas de River presionaron bien arriba y evitaron que Nacional maneje el balón y se sienta cómodo.

El equipo colombiano sintió el golpe de los dos tantos seguidos y, si bien el local no llegó a incomodar mucho a Armani, manejó el trámite del partido e hizo que su rival ni siquiera cruzara la mitad de la cancha.

River controló el balón, buscó siempre atacar, pero careció de la profundidad que tuvo casi siempre.

A pesar que no exigió al arquero rival y no contó con ocasiones para ampliar la ventaja, el "Millonario" monopolizó el manejo de la pelota y sus líneas nunca se retrasaron a pesar de la lógica tentación por tener el resultado a favor.

La facilidad que exhibía el partido hasta se vio reflejada en la gente, que se dedicó a disfrutar y a ovacionar a Teo, Gallardo y Pisculichi hasta que el Darío Ubriaco pitó el final que significó una nueva vuelta olímpica para River.