Tras fuerte temporal, la Ciudad amaneció con más de 200 árboles caídos

El director de Defensa Civil porteño, Daniel Russo, confirmó que cinco personas resultaron heridas.
Miércoles 10 de diciembre de 2014

Al menos cinco personas resultaron heridas y uno 200 árboles fueron derribados en la Ciudad de Buenos Aires como consecuencia del temporal de viento y lluvia que se registró en la región.

Así lo confirmó esta mañana el director de Defensa Civil porteño, Daniel Russo, en torno a la tormenta con ráfagas de vientos que soplaban a más de 100 kilómetros por hora.

Además del derribo de árboles y carteles, la tormenta provocó daños en un avión que estaba a punto de despegar del Aeroparque Metropolitano y que una grúa cayera sobre un barco en el puerto local.

Rico indicó que "las consecuencias fueron 200 caídas de arboles y distintos elementos y cinco heridos en total".

Varias zonas de la ciudad con árboles añejos como Belgrano, Palermo, Núñez, Saavedra y Villa Devoto sufrieron daños por la caída de los árboles.

En Gorostiaga al 2.100, del barrio de Belgrano, un frondozo cayó sobre un edificio y provocó daños, además de un gran susto para los habitantes de los departamentos.

En la terminal 5 del Puerto de Buenos Aires el viento derribó una grúa sobre un barco y dos operarios que realizaban la carga del buque terminaron lesionados.

El viento, que también provocó daños en el Gran Buenos Aires y varios puntos de la zona central del país, ya que el mal tiempo se desplazó de oeste a este, partiendo de las provincias de Mendoza y San Luis.

Vecinos utilizaron las redes sociales para reportar los estragos que provocó por la Capital Federal y el populoso Conurbano la tormenta que cruzó el territorio nacional de oeste a este, después de una calurosa jornada en gran parte del país, con temperaturas superiores a los 30 grados.

El temporal descargó abundante agua y provocó algunos destrozos en la vía pública e incluso cortes de luz en el Gran Buenos Aires y en barrios de la zona norte de la Capital, como Belgrano y Núñez.

En el Aeroparque metropolitano se reportaron vientos de 117 kilómetros por hora, que provocaron daños en el fuselaje en un avión al que las ráfagas hicieron girar en "90 grados".