Festejo millonario en el Obelisco

Jueves 11 de diciembre de 2014
River comienza a cerrar un año inolvidable. Aún con chances de consagrarse en el Torneo de Primera, el "Millonario" vive hoy una noche largamente esperada. Unos 17 años debieron pasar para que el club de Núñez vuelva a estar en lo más alto en el ámbito internacional.

Por ese motivo, el marco en el estadio Monumental, tras la victoria por 2-0 ante Atlético Nacional de Medellín fue imponente. La vuelta olímpica y la coronación de River en la Copa Sudamericana fue acompañada por los cánticos y festejos de miles de hinchas.

Los festejos siguieron luego en el Obelisco, el punto tradicionalmente elegido después de cada coronación de un equipo argentino. Miles de hinchas celebraron la Copa Sudamericana, uno de los pocos trofeos que faltaban en las tribunas del club de Núñez.

Las tradicionales cintas largas blancas y rojas, estrellitas, bengalas y demás fuegos de artificio decoraron al Monumental de una manera especial, y los futbolistas regalaron un triunfo que significó una nueva vuelta olímpica.

Desde las primeras horas de la tarde, los hinchas "millonarios" comenzaron a reunirse en las zonas aledañas del estadio para calmar su ansiedad y expectativa ante el trascendental encuentro.

Ya dos horas antes del inicio del partido el Monumental estaba colmado, y los hinchas comenzaban a pedir y alentar para la obtención de un nuevo trofeo.

En la nueva pantalla LED del estadio se recordaron las fases previas de River en esta Copa, y se volvió a gritar como en aquella noche de noviembre el golazo de Leonardo Pisculichi en el Superclásico de semifinales ante Boca.

La tensión que se vivió en las gradas hasta la llegada de los dos goles que le dieron a River su sexto título internacional explotó en una fiesta que se trasladó desde el estadio hasta la mitad de Argentina.

Y los hinchas llenaron como pocas veces el Monumental con su aliento, color y gritos de desahogo, luego de tanta sequía; una sequía que terminó dando paso a un sinfín de cantos y remeras en el aire por el nuevo logro.

Ni bien el árbitro uruguayo Darío Ubriaco decretó el final, los protagonistas se apiñaron en el vértice entre la tribuna popular y la platea Belgrano para ofrendarle a la gente la primera Copa Sudamericana de la historia del club.

Como siempre pasa en esta parte del planeta, los fanáticos se acordaron enseguida del rival de siempre, e hicieron su propia dedicatoria.

"Es para vos" fue uno de los hitos, aparecieron remeras con la leyenda "semi-ra y no se toca" y hasta hubo una ovación masiva para Emmanuel Gigliotti por el penal que no pudo cambiar por gol ante Marcelo Barovero en el cotejo de vuelta que resultó fatídico para Boca Juniors.
Entonces fue "Trapito" quien tuvo su reconocimiento, así como lo tuvieron a lo largo de la noche Pisculichi, Leonardo Ponzio, Teófilo Gutiérrez, Fernando Cavenaghi y, sobre todo, Marcelo Gallardo.

"El Muñeco" fue el más mimado, por la situación personal que atraviesa y por ser el único consagrado internacionalmente en River como futbolista y como técnico.