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"Si me despido, va a ser con la camiseta de River"

Jueves 11 de diciembre de 2014
Con tan sólo 17 años empezó a jugar en Primera División. Allí desplegó su propio estilo, una madurez fútbolística que parecía rebatir su juventud. Cuando se creía que su destino inevitable era Europa, Fernando Cavenaghi volvió a su tierra natal para sacar a River de su peor etapa. Lleva más de una década de carrera y ahora es el capitán del equipo millonario.

Cuando eras chico no sentías fanatismo por ningún club, pero ahora sos hincha de River, ¿cuándo fue el cambio?

Como vivía lejos, no tenía la posibilidad de viajar y de ir a la cancha, entonces la primera vez que fui a la cancha fue al Monumental y ahí empezó todo. Cuando comencé a jugar tuve un cambio fuerte y el fanatismo creció cuando hice las inferiores. Pero influyeron cosas como el estar tanto tiempo en el equipo. Incluso ser alcanza pelotas. Mi mundo era de River.

¿Cómo fue empezar a jugar en la Primera de tan chico?

Recién cumplía 17 y se dio todo muy rápido. Arranqué jugando en las inferiores, pasé a la reserva y después a Primera. Fue como una transición en la que no me iba dando cuenta de lo que vivía. Para mí, empezar de tan chico fue una gran suerte porque pude cumplir mi sueño. No fue normal pero no lo pensé. En ese momento iba viendo lo que pasaba y enfocándome en el partido que venía. Recién cuando termina la carrera te ponés a ver hasta dónde llegó. Ahora que lo pienso estoy en la tercera etapa con el Club y ya hace casi un año que volví.

Cuando tenías 20 años dejaste todo y te fuiste a Rusia, ¿por qué viajaste sin dudarlo?

Fueron varios motivos. Por un lado, era el único equipo de allá que jugaba todos los años la Champions League. Era como un pase a Europa. Además, pensé en mi familia y me servía económicamente. Durante dos años me adapté bien, pero el tercero fue duro. No es que la pasé mal, porque peleábamos el torneo y jugaba en la Champions, pero es un país diferente. Las costumbres y el idioma son complicados. Igual, aprender un lenguaje nuevo cuando viajás es una ventaja y lo tomé como algo positivo.

El irte de Francia cuando eras de unas de la grandes figuras, ¿fue un quiebre en tu vida?

Sí, fue el gran error de mi carrera. No me tendría que haber ido. Francia fue mi segunda casa en Europa. Es el país donde mejor me fue, me convertí en un jugador importante y gané la misma cantidad de títulos que acá. La gente me quería mucho. Pero quise cambiar, probar el fútbol español y fue una gran equivocación. Me habían ofrecido firmar por cuatro años más en Francia, dije que no y me fui a España. Pero creo que siempre de los errores se aprende.

Uno de tus hijos tuvo un papel importante en el regreso al equipo millonario, ¿él fue quién te pidió que vuelvas?

La primera vez mis hijos eran muy chicos. Fue una decisión mía la de regresar y estar en la peor etapa del club: el Nacional B. Era importante acompañar a River en ese momento. Rescindí mi contrato en Bordo y en Porto Allegre, y me vine en auto. Viaje 13 horas de Porto Allegre a Buenos Aires, tomé como ocho termos de mates. En la segunda vuelta a River, con los chicos más grandes, fueron ellos quienes querían volver a verme con la camiseta del club.

El 2014 fue un gran año para River, pero tuviste una lesión que no te permitió estar en varios partidos. ¿Cómo lo viviste?

Tuve las cuatro semanas de recuperación para hacer pre temporada y poder jugar. Estamos felices por el rendimiento y contamos con una buena dirigencia. Creo que como capitán siempre tengo que acompañar a los demás jugadores y trato de apoyarlos en todo momento. Somos un buen grupo, muy unido y eso se refleja en los resultados.

Una vez dijiste que no querés que el fútbol te deje a vos sino vos dejar al fútbol, ¿ves esa etapa cercana?

No lo veo tan lejos. Pero lo vivo con tranquilidad. Sé que no voy a sufrir el retiro. Jugar al fútbol es algo que hice toda mi vida pero hay que estar preparado para esa posibilidad. No está en mis planes ser DT, no se me pasó por la cabeza. Me gustaría ocupar un cargo dirigencial. Por ahora pienso en poder jugar, pero si me tengo que despedir va a ser con la camiseta de River.