Un Buitre advierte al Gobierno: "Mejor que vengan a negociar porque no sé qué puede pasar en enero"

Paul Singer, dueño del fondo buitre NML, señaló que "es difícil de predecir lo que pasará en enero". El 1º de enero de 2015 expira la vigencia de la conocida cláusula RUFO, que traba las negociaciones.
Viernes 12 de diciembre de 2014
El titular del fondo EM Elliot, Paul Singer, consideró que "es difícil predecir" la actitud que adoptará la Argentina a partir del 1º de enero de 2015 pero advirtió que "es mejor si se sientan a negociar".

"Es difícil de predecir lo que van a hacer después de enero", afirmó el financista a la prensa durante una conferencia en los Estados Unidos y sostuvo que "es mejor si se sientan con nosotros y negocian".

Las expectativas sobre una reanudación del diálogo en pos de un acuerdo entre la Argentina y los holdouts están centradas en lo que pueda suceder a partir del 1º de enero de 2015 cuando expire la vigencia de la conocida cláusula RUFO, informó el sitio La Política on line.

En las últimas semanas el Gobierno argentino envió una serie de señales en sentido de que podría tratar de eludir una negociación directa con los holdouts. Es la misma sensación que se llevaron los representantes de grandes bancos durante una reunión secreta con funcionarios argentinos en Nueva York, revelada por LPO.

En este escenario, Singer accedió a ofrecer una conferencia de prensa y sostuvo que su grupo está dispuesto "a negociar". Pero al mismo tiempo advirtió que el Gobierno argentino "elevó el tono de la discusión" y le dio al litigio una postura "dignidad nacional".

La respuesta argentina llegó de la boca de Jorge Capitanich, quien afirmó que el Gobierno no está "dispuesto a extorsiones de ninguna naturaleza".

"La posición de la Argentina es siempre la misma. Tenemos una ley de pago soberano, un marco jurídico acordado en el Congreso, una Constitución que respetar. La estrategia era tener una predisposición al diálogo para establecer condiciones de negociación equitativas. El tiempo nos ha dado la razón", subrayó el jefe de Gabinete.

"No estamos dispuestos a extorsiones de ninguna naturaleza" de acreedores "privilegiados por una sentencia que es vergonzosa y genera el repudio generalizado del universo jurídico internacional. No pretendemos convalidar estrategias que beneficien a un grupo minúsculo", completó Capitanich.