Las reflexiones del periodista Roberto García

Martes 16 de diciembre de 2014
“Hay una especie de locuacidad compulsiva que tiene la presidenta Cristina de Kirchner, que empezó a hacer conferencias, a platicar con ella misma y con el público, algo soliviantada, algo enojada por episodios y acontecimientos que la sacuden, y un poco nerviosa, pero tan interesada en lo que ocurre, en lo que le pasa, que alguno de los médicos que la atienden están un poco preocupados por la evolución del stress que provoca esta situación. Hoy nos anunció Cristina que va a hablar todos los días para como Fernando De la Rúa, dar las buenas noticias del gobierno”.

“La curiosidad sin embargo, de la administración de Cristina y de sus actos de gobierno es que los utiliza para castigar a adversarios a enemigos a gente que ella fantasmalmente ve como posibles destituyentes, sean periodistas, sean jueces, magistrados, etc. Pero también que ataca a su propia gente, lo vimos hace un tiempo cuando forzó a la destitución del presidente del Banco Central, Juan Carlos Fábrega, virtualmente lo acusó de corrupto en el medio de una rueda de prensa, después por supuesto nadie le hizo juicio a Fábrega, pero consiguió echarlo”.

“Ahora le tocó el turno a Daniel Scioli, que parece que no está del todo conforme, o tampoco comprende, cuáles son las razones de los ataques de Cristina, en los que ella lo impugna por el color naranja de su campaña y por la sucesión de fotografías que lo acompañan”.