La Iglesia advirtió por la “desigualdad” y la “corrupción”

La Conferencia Episcopal Argentina, que preside monseñor José María Arancedo, también exhortó a los argentinos a construir una Patria “más fraterna”, a privilegiar el diálogo y un compromiso renovado con la paz.
Miércoles 17 de diciembre de 2014
La Iglesia advirtió hoy que la falta de paz social en el país es consecuencia de los “desequilibrios económicos”, el delito del narcotráfico y la trata de personas, la corrupción y la falta de ejemplaridad que “empobrece el nivel moral de la sociedad” y el odio que cierra el camino a la reconciliación.

La Conferencia Episcopal Argentina, que preside monseñor José María Arancedo, también exhortó a los argentinos a construir una Patria “más fraterna”, a privilegiar el diálogo y a un compromiso renovado con la paz.

Los obispos aseguraron en un mensaje navideño que “lo que compromete la paz tiene su raíz en el corazón del hombre herido por el pecado” y atribuyeron sus consecuencias a los “desequilibrios sociales y económicos” y a la corrupción y la falta de ejemplaridad que “empobrece el nivel moral de la sociedad”, entre otros males.

“Vemos sus consecuencias en los desequilibrios sociales y económicos que reclaman un orden mundial más justo; en el desprecio por la vida que es el derecho fundamental de la persona; en el delito del narcotráfico y la trata de personas; en los fanatismos que utilizan el nombre de Dios para justificar la muerte; en el odio que cierra el camino a la reconciliación”, subrayaron.

“En la corrupción y la falta de ejemplaridad que empobrece el nivel moral de la sociedad; en una cultura individualista que debilita los vínculos personales y los lazos comunitarios; en un modo de pensar que privilegia el éxito del tener sobre la riqueza del ser y sus valores”, sostuvieron.

El mensaje de Navidad titulado “Y en la tierra paz a los hombres” fue dado a conocer al cierre de la 169 reunión de la comisión permanente del Episcopado que desde ayer deliberó en la sede episcopal del barrio porteño de retiro para abordar cuestiones internas de la Iglesia, sobre todo el trabajo pastoral en favor de los más pobres. Los obispos afirmaron en el texto que “Navidad es el sí de Dios al hombre para acompañarlo a crear un mundo más humano, justo y fraterno” y recordaron que en este tiempo “Dios se hace cercano y asume nuestra condición humana haciéndonos sus hijos y renovando los vínculos familiares y sociales”.

“Mirando el pesebre en esta Navidad, se nos invita a renovar el mandamiento del amor y a decir juntos la oración que nos ha acompañado durante estos años: ‘Danos, Señor, la valentía de la libertad de los hijos de Dios para amar a todos sin excluir a nadie, privilegiando a los pobres y perdonando a los que nos ofenden, aborreciendo el odio y construyendo la paz. Concédenos la sabiduría del diálogo y la alegría de la esperanza que no defrauda’”, rogaron.

Por último, los obispos pidieron a la Virgen de Luján, patrona de los argentinos, que “acompañe en este camino de amor, de justicia y de paz, para alabanza de Dios y al servicio de nuestra Patria”.