Jorge Macri habló sobre la seguridad, un tema clave

“Hay que pedirle a la Justicia más firmeza”, dijo el intendente de Vicente López. Detalló que incorporaron 500 cámaras, 100 móviles pero también realizan contención a los menores en los centros barriales.
Jueves 18 de diciembre de 2014
El intendente de Vicente López, Jorge Macri, estuvo con Antonio Fernández Llorente y Melisa Zurita en “Vivo al Mediodía” por Canal 26. A tres años de su asunción, dio detalles de sus tareas para lograr mayor seguridad en su municipio.

Entre todos los temas candentes que hay en la actualidad, el tema de la seguridad es el más preocupante para los vecinos.

Sin dudas. Sigue siendo el gran reclamo. Fueron tres años de mucho trabajo para poner a tono a un municipio que estaba rodeado de municipios que trabajaban mucho en el tema de seguridad pero en Vicente López se había hecho muy poco. Es un orgullo poder decir que tenemos 500 cámaras conectadas y más de cien móviles en las calles. Estamos en plena construcción del cuartel general de lo que va a ser la Policía Comunal. Un cuartel general de más de 5.000 metros cuadrados, modelo, con capacitación, formación, con la posibilidad de que esos policías duerman ahí para que no tengan la necesidad de ir a sus casas y trabajen bien descansados. Tener toda la capacitación, polígono de tiro virtual. Todas cosas que estamos haciendo con el Instituto de Formación de la Policía Metropolitana. Ahora estamos presentando herramientas para que el vecino se conecta rápidamente con nosotros.

¿Por ejemplo?

La posibilidad de que el vecino se conecte rápidamente con nosotros porque el 911 se usa en general en casos que ya ocurrieron y no en modo preventivo. A mí me sirve que me avises y yo acercarme.

Por eso, tener 100 móviles nuestros más los de la Provincia, el CPC que está funcionando bien y ha agregado capacidad. Anoche desbaratamos una banda que robaba en restaurantes gracias a nuestras cámaras, del llamado al 0-800, la policía, un trabajo en conjunto importante. Además le estamos dando a los gariteros o a los seguridad de los edificios un botón antipánico directo de alerta al centro comando para que cualquier cosa que pase nos dispare en directo y nosotros acudimos.

Eso es clave porque el garitero no puede actuar pero de esa manera sí.

Le damos una radio para que se comunique con nosotros pero si el riesgo es inminente que simplemente dispare el botón. Otra cosa es que en el Conurbano hay muchas alarmas vecinales que son esas que prenden luces y hacen ruido. Estamos instalando a costo del municipio un dispositivo que en caso de que se dispare esa alarma nos enteremos en el centro de comando. Nos ha costado unos cuantos dólares. Ya que el vecino hizo el esfuerzo al instalar esto, nosotros agregamos esto para enterarnos enseguida. Tratamos de llegar rápido para que el vecino se sienta protegido, trabajar en prevención porque no me interesa llegar cuando ya ocurrió el hecho. En cuanto haya cualquier sensación de inseguridad y alerta acudir, poder estar donde está ocurriendo o donde hay preocupación. Presentamos 100 miembros nuevos de la policía municipal, estamos con una presencia en calle importante. Igualmente, siempre pasan cosas. Es imposible dar una garantía absoluta. Tenemos que seguir trabajando en la lucha contra el narcotráfico aunque, obviamente, esto nos excede a los municipios. Hay que controlar las fronteras, el espacio aéreo, el lavado de dinero. Si no damos esa batalla seriamente es poco lo que podemos hacer en los municipios.

Esto lo tiene que trabajar el Estado nacional, los provinciales y los municipios porque si las fronteras son un colador, a ustedes se les complica mucho más porque ustedes tienen que estar cara a cara con los vecinos todo el tiempo.

Lo que podemos hacer es darle información a los gobiernos nacional o provincial de grupos nuevos que aparecieron, discusiones territoriales porque el narcotráfico intenta tomar control de una zona. No nos pasa en Vicente López pero sí en zonas vecinas. También tenemos que pedirle a la Justicia un poco más de firmeza antes de dejar en libertad a algunos delincuentes. Esta lógica de la excarcelación es una locura. Hay delincuentes con varias entradas, que están procesados, y los detenemos portando un arma ilegal y el juez de garantías nos dice “bueno, es excarcelable”. Pero no es obligatorio...

O no hay lugar para llevarlo...

No es cierto tampoco. Es una discusión para dar porque hay muchos lugares que están cerrados por orden judicial. Hay pabellones de las cárceles de la provincia de Buenos Aires que están cerrados por orden judicial. Se cierran porque quizás hubo un hecho de violencia, se agredió a un detenido o se mató a un detenido en una riña interna y el juez dice “este pabellón se cierra” hasta tanto sepamos que pasa. Falta una visión integral. Estamos trabajando bien. Nunca me siento satisfecho, soy muy autoexigente, pero estoy orgulloso. Hay que seguir trabajando en seguridad también en el aspecto de la inclusión educativa.

Eso es fundamental. Hay muchos “ni-ni” que ni trabajan ni estudian.

Si la mitad de los chicos no va al colegio... Ahí estamos trabajando en los centros barriales. Estamos creando un centro universitario laboral, municipal, del que dependen los centros barriales de juventud. ¿Cuál es el objetivo? Que los chicos de 12 a 18 años tengan un lugar al que ir, maravilloso, con tecnología, donde la pasen bien, se diviertan y reciban apoyo escolar. Que tengan un tutor, que los lleve de la mano y les de el estímulo que a veces no reciben en sus casas. Hay que ponerse en el lugar de ellos. Hay que ponerse en el lugar de ellos. Viven en una casilla con siete hermanitos... Hay que estudiar mientras suena la cumbia, mamá está cocinando, el bebé llora... Pensar que ahí ese chico pueda hacer abstracción y comprender lo que no estudió en clase.

También hay generaciones de chicos que han visto que sus padres no trabajan. Son dos generaciones.

No hay estímulo en casa. El tutor viene a hacer lo que hacían nuestros padres cuando llegábamos a casa. Que les vean el cuaderno, que les pregunten si entendieron o no entendieron. Entusiasmarlos. Decirles “vos podés”. Esto lo estamos haciendo en los centros barriales.