Asamblea de la CSI apoyó al país contra fondos buitre

El Consejo General de la Confederación Sindical Internacional llama a "denunciar las consecuencias que tienen las maniobras especulativas" para los trabajadores y para "el desarrollo sostenible, justo e inclusivo de las sociedades".
Sábado 20 de diciembre de 2014
El secretario General de la CTA provincia de Buenos Aires y de Relaciones Internacionales de la CTA Nacional Roberto Baradel, participó del Consejo General de la Confederación Sindical Internacional, en Bruselas, donde promovió la aprobación de una resolución para que las organizaciones afiliadas a nivel regional y mundial "impulsen acciones tendientes a denunciar y frenar las maniobras especulativas de los fondos buitres".

En un comunicado, se detalló que la resolución de la asamblea de la CSI, impulsada desde la CTA de los Argentinos que conduce Hugo Yasky, manifiesta que "faculta a sus centrales obreras de base nacional y regional a recabar información sobre el proceso de negociaciones intergubernamentales hacia el marco jurídico multilateral iniciado por Naciones Unidas y difundirla entre sus afiliados".

Además faculta a que promuevan acciones tendientes a "denunciar las consecuencias que tienen las maniobras especulativas de los fondos buitres, para los/as trabajadores/as y para el desarrollo sostenible, justo e inclusivo de las sociedades".

Y autoriza sus miembros a "desarrollar acciones para difundir a nivel regional y nacional las opiniones y propuestas del movimiento sindical sobre este tema y para hacerlas llegar a las representaciones gubernamentales que deberán llevarlas a la sesión de la Asamblea general de la ONU de 2015" .

En ese contexto, Baradel precisó que "existe una gran preocupación en el sector de los trabajadores ya que el fallo del juez Griesa es considerado como una amenaza para la soberanía de todos los países ya que estas maniobras especulativas atentan contra el bienestar de los pueblos, sus economías y democracias".

Aseveró que "de prosperar estas iniciativas fraudulentas, los gobiernos de los países afectados deberían recurrir a severos planes de ajustes para poder pagar los intereses usureros y eso perjudicaría especialmente a los trabajadores y al desarrollo sostenible de cada países".

Y remarcó que "cada Central de Trabajadores quedó facultada para acercarle a los gobiernos de su respectivo país el apoyo necesario para que el año próximo presente ante la Asamblea General de las Naciones Unidas los fundamentos necesarios y tratar una resolución global en el tratamiento de la reestructuración de las deudas soberanas".

La iniciativa de la CTA de los Trabajadores, y que hoy fue aprobada por el conjunto de las centrales sindicales internacionales, tiene su punto de partida el 9 de setiembre pasado cuando la Asamblea General de Naciones Unidas aprobó por amplia mayoría (con sólo 11 votos en contra y 41 abstenciones) la resolución 68/304 "Hacia el establecimiento de un marco jurídico multilateral para los procesos de reestructuración de deuda soberana".

Esa resolución de la ONU fue impulsada por el gobierno argentino y presentada por el Grupo de los 77 más China.

"La misma es un primer, pero importante, paso adelante en una de las reivindicaciones más sentidas por todos los que han analizado las causas profundas de la crisis que se desató en 2008: la necesidad imperiosa de poner reglas para prevenir y, en la medida de lo posible, evitar las recurrentes crisis de deuda soberana, los procesos especulativos que suelen acompañarlas y sus dolorosas consecuencias sociales", aclaró la CTA en un comunicado.