La Iglesia advirtió sobre el narcotráfico y la violencia social

En vísperas de un año electoral, los prelados llamaron a construir un país en paz, solidaridad y justicia, y le reclamaron a los políticos trabajar por los pobres con mayor vocación de servicio, honestidad y menos corrupción.
Jueves 25 de diciembre de 2014

Los obispos insistieron en advertir sobre el avance del narcotráfico, la violencia y la inseguridad en sus mensajes navideños, al tiempo que exhortaron a la fraternidad, el diálogo y el encuentro entre los argentinos.

El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, José María Arancedo, advirtió: "Qué lejos nos encontramos del mensaje de paz y amor de Navidad , cuando tenemos que hablar de esa realidad tan cercana que no corresponde a la dignidad del hombre. Me refiero al desprecio por la vida de mi hermano, que se expresa en la violencia y la inseguridad, al delito del narcotráfico y la trata de personas, al odio que cierra el camino al encuentro y la reconciliación, al egoísmo que nos aísla y debilita los lazos fraternos".

Por su parte, el arzobispo de Santa Fe, Alfonso Delgado destacó que en Navidad se debe potenciar "la capacidad de poder cambiar para el bien" y reclamó que cada persona se convierta en "sembradores de paz, de diálogo y de entendimiento, sin la tristeza de rencores y enfrentamientos, tan dañinos como estériles".

Y en línea con Arancedo, monseñor Delgado pidió: "recorrer con la frente alta el camino de la honestidad, sin dejarnos atrapar por el éxito efímero de cualquier tipo de corrupción. En la preocupación por la seguridad de los ciudadanos frente a una delincuencia y a un narcotráfico cada vez más sofisticados".

Alfredo Zecca, prelado católico de Tucumán pidió "hoy más que nunca afianzar esta paz social, el diálogo en torno a la verdad y el consenso". En este sentido también se expresó su par mendocino, Carlos Franzini: "Que esta Navidad nos ayude a reencontrarnos como hermanos, reconociéndonos como constructores de una verdadera amistad social".

"No hay Navidad sin buenas noticias para los pobres. El papa Francisco nos impulsa a ir con la buena noticia del amor de Dios a las periferias existenciales, esas donde no llega el trabajo digno, pero llega antes la droga, el alcoholismo, la violencia doméstica, la prostitución para la sobrevivencia o la aberración de la trata", afirmó el obispo de Gualeguaychú, Jorge Lozano.

Jorge Lugones, obispo de Lomas de Zamora, advirtió que el hombre se "hace desagradable, casi inhumano en los rostros del codicioso, del traficante, del testaferro, del prepotente, del usurero, del difamador o descalificador crónico, del calumniador, del mentiroso, del coimero, del golpeador, del violento, del que desprecia su propio hogar".