El Papa pidió que se respete el derecho a la libertad religiosa

Francisco habló de los actuales "mártires" que son perseguidos por ser cristianos. Además, solicitó a los peregrinos a rezar “de manera particular por los que son discriminados por ser testigos de Cristo”.
Viernes 26 de diciembre de 2014

“No se olviden de que el Señor pasa y si sientes la necesidad de mejorar, es el Señor que te llama, no lo dejes pasar”, expresó este domingo, último del tiempo de Adviento, el papa Francisco en sus palabras previas al rezo del Ángelus junto con los miles de fieles y peregrinos, provenientes de todo el mundo, congregados en la plaza de San Pedro.

El Pontífice recordó la preparación de la Navidad a través de la historia del anuncio del ángel a María y la presencia ‘silenciosa’ de José. Francisco exhortó a los cristianos del mundo a escuchar la voz de Dios con fe, reconocer sus tiempos y esperar con humildad la Navidad.

Luego reiteró que el Señor está por pasar y no nos damos cuenta distraídos por los preparativos de la Navidad. A los distraídos del amor de Dios, el papa Francisco les pidió “parar un momento”.

Un santo decía: “Tengo miedo de que el Señor pase”. “¿Saben por qué tenía miedo?, preguntó el Papa, y respondió: temía que el Señor pasara y él no se diera cuenta. Si tú sientes que el Señor te llama a ser bueno y deseas mejorar, es el Señor que toca la puerta. No lo dejes pasar”, insistió Francisco.

El Pontífice subrayó la sencillez de la joven de Nazaret cuando acepta el mensaje divino con su "sí" y propuso a los fieles la imagen de María como modelo para prepararse para la Navidad.

En primer lugar -señaló- la fe de María “consiste en escuchar la Palabra de Dios y abandonarse a ella con plena disponibilidad de la mente y el corazón”. “En respuesta al ángel, María dice: ‘He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra’”.

La encarnación –continuó- fue posible a través del sí “humilde y valiente” de María. Ella nos “enseña a captar el momento favorable cuando Jesús pasa en nuestras vidas y pide una respuesta pronta y generosa”.

Seguidamente, el Papa evocó la imagen de José. “En el misterio de la Navidad, al lado de María está la presencia silenciosa de San José” como es representado en todos los pesebres del mundo.

“El ejemplo de María y José es una invitación para todos nosotros a aceptar con total apertura mental a Jesús, que por amor se hizo nuestro hermano. Él viene a traer al mundo el don de la paz”, recordó.

El papa Francisco exhortó a vivir una Navidad auténticamente cristiana, libre de todo lo mundano, listos para recibir al Señor, el Dios entre no