"Conejo" habría confesado ante la Policía haber matado a Lola

El hombre detenido habría confesado pero su testimonio no tiene validez judicial. Luego, el Ministerio del Interior de Uruguay negó estas versiones.
Jueves 8 de enero de 2015

La supuesta "confesión" en Uruguay del albañil conocido como "El Conejo", quien fue detenido como principal sospechoso del asesinato de la adolescente argentina Lola Chomnalez, carece de valor probatorio si sólo se limita al ámbito policial y no es ratificada ante la jueza del caso.

Así lo explicaron fuentes judiciales, que precisaron que el trascendido publicado por el diario uruguayo El País, sobre una supuesta "confesión" del imputado ante los efectivos policiales tiene el mismo valor probatorio que si se hubiera producido en la Argentina.

Esta mañana, "El Conejo" fue trasladado hasta el juzgado de Rocha, donde la magistrada Marcela López planea tomarle declaración indagatoria.

Según el sistema procesal penal que rige en causas nacionales y federales, la declaración de un imputado o un testigo sólo tiene valor si se produce en sede judicial, independientemente de lo que hubiera recolectado la Policía en la instrucción del sumario.

Además, la declaración prestada en Uruguay en sede policial se produce sin que el imputado esté asistido por un abogado defensor, ni particular -a menos que él mismo lo pida- ni oficial.

De todos modos, en Uruguay la Policía realiza toda la primera etapa de la instrucción de la causa penal, y lo que actúa -incluyendo las declaraciones que obtiene- queda reflejado en actas que se incorporan como parte constitutiva del expediente que tramita ante el juez.

Pero, según la fuente, podría darse el caso de una "confesión" en sede policial, registrada incluso documentalmente, que fuera desmentida ante el juez.

Chomnalez, de 15 años, fue hallada asesinada el 30 de diciembre a unos 150 metros de la playa, semienterrada, entre los balnearios de Aguas Dulces y Barra de Valizas.

La chica había ido a pasar el fin de año con su madrina y el marido de ésta, a una casa de veraneo.
Según la autopsia, Lola fue asfixiada contra la arena y sufrió algunos cortes superficiales de arma blanca.