El Papa Francisco pidió respeto entre las religiones

Martes 13 de enero de 2015

El papa Francisco exhortó este martes al "respeto de los derechos humanos" y a "la búsqueda de la verdad" en Sri Lanka, al comienzo de una visita de dos días a este país en el que aún no cicatrizaron las heridas de una larga guerra civil.

Francisco, que posteriormente viajará a Filipinas, predicará por la reconciliación y la unidad durante esta visita que tiene lugar justo después de la sorpresiva elección de un nuevo presidente.

En este país aún dividido entre cingaleses (mayoría) y tamiles, la Iglesia juega un rol particular puesto que hay católicos en ambas comunidades.

El papa evocó la reconciliación desde su llegada al aeropuerto de Colombo en un país marcado por 37 años de conflicto en el cual se enfrentaron el ejército y la guerrilla tamil, derrotada en 2009.

"La gran obra de reconciliación debe incluir la mejora de las infraestructuras y cubrir las necesidades materiales pero, también, y es lo más importante todavía, promover la dignidad humana, el respeto de los derechos humanos y la plena integración de todos los miembros de la sociedad", declaró.

Los derechos humanos constituyen un tema extremadamente sensible en Sri Lanka, cuyos dirigentes han rechazado colaborar con la ONU en la investigación sobre las alegaciones de crímenes de guerra cometidos contra civiles al final del conflicto.

"El proceso de curación demanda incluir la búsqueda de la verdad", subrayó.

El papa fue recibido en el aeropuerto de Colombo por el nuevo presidente, Maithripala Sirisena, que acaba de entrar en funciones y prometió una investigación independiente sobre estas acusaciones de crímenes de guerra que habrían sido perpetrados bajo la presidencia de su predecesor, Mahinda Rajapakse.

"Todos los miembros de la sociedad deben trabajar juntos, todos deben tener voz. Todos deben ser libres de expresar sus preocupaciones, sus necesidades, sus aspiraciones y sus miedos", continuó el papa.

Mostrando buen aspecto y sonriente, señaló por otra parte a los periodistas franceses que siguen su desplazamiento que "había rezado por Francia y volverá a hacerlo" tras los atentados en los que murieron 17 personas la semana pasada.