Francisco: "No se puede insultar la fe de los demás"

El Pontifice condenó los brutales ataques pero señaló que “hay un límite a la libertad de expresión”. "No se pude provocar”, sentenció el Sumo Pontífice que está de viaje por Asia.
Jueves 15 de enero de 2015
El Papa Francisco aseguró que tanto la libertad de expresión como la libertad religiosa "son derechos humanos fundamentales" y agregó que "tenemos la obligación de hablar abiertamente, de tener esta libertad, pero sin ofender".

Francisco respondió así a una pregunta de los periodistas que viajaban con él en el avión que lo trasladaba de Sri Lanka a Filipinas.

Sobre la libertad religiosa, destacó que "cada uno tiene el derecho de practicar su religión, pero sin ofender" y consideró una "aberración" matar en nombre de Dios.

"No se puede ofender, o hacer la guerra, o asesinar en nombre de la propia religión o en nombre de Dios", afirmó.

"Vamos a hablar sobre París, hablemos claro. Tenemos la obligación de hablar abiertamente, de tener esta libertad, pero sin ofender", aseguró Francisco.

"Es verdad que no se puede reaccionar violentamente, pero si Gasbarri (el papa aludió a uno de sus colaboradores junto a él en el avión), gran amigo, dice una mala palabra de mi mamá, puede esperarse un puñetazo. ¡Es normal!", aseguró.

"No se pude provocar - añadió - no se puede insultar la fe de los demás. No puede burlarse de la fe. No se puede", reiteró el papa.

Francisco lamentó que haya "mucha gente que habla mal de otras religiones o de las religiones (...), que convierte en un juguete las religiones de los demás".

Para el Papa, estas personas "provocan" y fue cuando estimó que "hay un límite a la libertad de expresión".

"Cada religión tiene dignidad, cualquier religión que respeta la vida y la persona, y yo no puedo burlarme. Y este es un límite", explicó Francisco.

"Puse este ejemplo (...) para decir que en esto de la libertad de expresión hay límites, como con lo que dije de mi mamá", dijo gráficamente el Papa a los corresponsales.

Sobre la cuestión de la libertad de expresión, el pontífice aclaró que "es una obligación decir lo que se piensa para ayudar al bien común".