La pitón que vivía con una familia fue llevada al Malbrán

Jueves 15 de enero de 2015
Una serpiente pitón de 3,5 metros y 30 kilos, que era mantenida como mascota por una familia en la localidad bonaerense Pablo Podestá, fue trasladada al Instituto Malbrán, tras una denuncia realizada por una vecina.

El reptil, cuya tenencia no está permitida, había sido bautizado con el nombre "Coco" y era alimentado por sus dueños con tres conejos vivos cada 15 días.

La vecina de la familia que reside en un barrio privado hizo la denuncia ante el municipio del partido bonaerense 3 de Febrero.

A raíz de la denuncia, el juez de Garantías N°5, a cargo de Nicolás Schiavo, hizo un allanamiento en la vivienda y dispuso el traslado al serpentario del Instituto Malbrán, hasta que se defina el destino del reptil.

Una foto de la serpiente trepando la puerta de la casa junto a un niño circuló en redes sociales de Internet.

Los dueños del reptil dijeron que lo habían comprado hace un año y colaboraron para que la pitón ingresara a la jaula en la que fue trasladada.

El director de Antropozoonosis del municipio, Eduardo Rainés, destacó en declaraciones a la prensa que "una serpiente no es una mascota y las personas muchas veces no se dan cuenta del riesgo que significa tener un reptil en una casa". La serpiente pitón reticulada llega a alcanzar unos 8 metros y más de 130 kilos, es carnívora y mata a sus víctimas por estrangulamiento o constricción.