Psoriasis: el 80 % mejora con la exposición solar

Viernes 16 de enero de 2015
El verano es la estación del año que otorga más beneficios a los que padecen la enfermedad inflamatoria, crónica y no contagiosa, que afecta a casi 1millón de argentinos. Para que todos ellos tengan vacaciones saludables, la Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis (AEPSO), que preside la periodista Silvia Fernández Barrio, brinda consejos y recomendaciones útiles.

La estación del año más beneficiosa para la mayoría de los afectados de psoriasis es el verano. Si realizan una exposición moderada y responsable al sol, los rayos ultravioletas contribuyen a mejorar notablemente el estado de las lesiones de la enfermedad. Enfermedad inflamatoria, crónica, sistémica y no contagiosa, que puede aparecer a cualquier edad, en ambos sexos por igual (aún en niños), y afecta a casi un millón de argentinos (tres por ciento de la población).

“Para el 80 por ciento de las personas con psoriasis el verano es un alivio, un momento para mejorar porque el sol nos hace bien”, afirma la periodista Silvia Fernández Barrio, fundadora y presidenta de la Asociación Civil para el Enfermo de Psoriasis (AEPSO).

No obstante, pese a los beneficios que pueda reportar el verano, los afectados de psoriasis en esta época de vacaciones deben extremar la precaución a la hora de exponerse al sol y evitar cualquier riesgo de quemaduras que podrían empeorar las lesiones. “Debemos aprovechar lo bueno del sol y no convertirlo en nuestro enemigo”, señala la Dra. Paula Bourren (MN 83.044), médica dermatóloga del Hospital General de Agudos “Dr. Juan F. Fernández”.

Mayoritariamente y con frecuencia, las personas con psoriasis responden bien a la exposición solar. De todas maneras, hay que tomar en cuenta que cada persona es diferente. Si la enfermedad ha respondido bien en el pasado a la luz del sol o al tratamiento conocido como fototerapia, es probable que el paciente tenga una respuesta positiva.

En cambio, si la respuesta ha sido negativa, es posible que tomar sol en verano no sea para ese paciente. Porque la sobreexposición puede desencadenar un brote de síntomas de psoriasis. Lo aconsejable es empezar con tiempos muy breves de exposición e ir aumentándolo gradualmente, pero siguiendo las indicaciones del dermatólogo.

Como norma general, es necesario evitar la exposición solar en horas centrales del día. Es decir, entre las 10 y las 16 horas, período en que los rayos son más intensos. “Buenos horarios para tomar sol son de 8 a 10 horas de la mañana y, por la tarde, después de las 16”, recomienda Fernández Barrio.

Se debe preservar adecuadamente la piel no afectada por psoriasis con protector solar para prevenir cualquier daño en la piel, como quemaduras solares, envejecimiento cutáneo o cáncer. Sin olvidar de resguardar los ojos y párpados con lentes de protección ultravioleta. “El sol es un gran aliado para la gran mayoría de las personas que tenemos psoriasis, siempre teniendo en cuenta las recomendaciones del dermatólogo”, advierte la presidenta de AEPSO.

Con respecto a los protectores solares, deben utilizarse los de amplio espectro, contra UVA-UVB, desde un factor de protección 15, aplicándolos unos veinte minutos antes de la exposición al sol y replicando indefectiblemente cada dos horas, aún en días nublados. “La piel debe protegerse aunque esté bronceada. El color bronceado es un mecanismo de defensa para tratar de disminuir el daño ante nuevas exposiciones”, remarca la Dra. Bourren.

En algunos lugares, como los ubicados cerca del ecuador o en las montañas, las radiaciones solares son más intensas. Por lo tanto, el daño cutáneo puede aumentar por la reflexión de los rayos en el agua, la arena o la nieve.

Además de la exposición solar, los baños en el mar, por ejemplo en la Costa Atlántica, contribuyen a mejorar también las lesiones de psoriasis, en la mayoría de los casos. El ambiente húmedo de la costa ayuda a hidratar la piel. La piel seca origina picazón e irritación, que puede empeorar la psoriasis. “Es importante mantener la piel bien hidratada porque contribuirá a evitar el resecamiento y disminuir la picazón”, puntualiza la dermatóloga del Hospital Fernández.

Otro sitio recomendable para pacientes con psoriasis es la pileta. Obviamente se exceptúan a los que tienen lesiones perjudicadas por el frecuente rascado. Ya que el cloro es un químico que puede causar irritación y sequedad. De todas maneras, muchas personas encuentran en las piscinas o en aguas termales ayuda para suavizar y mejorar la piel. Debe tenerse en cuenta que el agua caliente o la exposición prolongada puede aumentar la picazón e irritación. Una buena manera para prevenir estas molestias es tomar una ducha luego de salir de la pileta o baños de aguas calientes, además de aplicarse una crema hidratante.

SIEMPRE CONSULTÁ CON TU DERMATÓLOGO.
Para obtener más información, llamar al 0800.222.3776 o consultar www.aepso.org