Los riesgos de las redes sociales para romances exprés

Martes 20 de enero de 2015
El crimen de un joven de 27 años tras acudir a una cita a ciegas en la localidad de Quilmes, que había concertado a través de una red social, instaló el debate sobre el peligro que pueden esconder esta clase de contactos.

En los últimos meses, comenzaron a masificarse redes sociales que se especializan en "conectar" gente para concretar romances rápidos, entre ellas Tinder y Skout, son las más utilizadas.

Estas aplicaciones utilizan programas de geolocalización satelital para teléfonos celulares, que ayuda a los usuarios a encontrar a una chica o chico de la misma zona, interesado en concretar una cita.

Una vez que la aplicación detecta personas cercanas, permite elegir una de ellas y comenzar a chatear, para saber si hay alguna afinidad o si hay intenciones de reunirse.

Pero el fenómeno tiene un costado absolutamente oscuro, que se puso de manifiesto con el caso de Julio Riveros, que concurrió a una cita a ciegas en Quilmes y fue asesinado a balazos, dice el Diario Popular.

Los expertos advierten que estas plataformas digitales están repletas de personas que engañan para cometer distintos delitos, como estafas, acosos, robos o abusos sexuales.

"Es muy importante que comencemos a debatir en sociedad sobre los peligros de las redes sociales, porque la realidad es que no estamos reflexionando mucho. En el caso de Skout (la red utilizada por Riveros) o Tinder, se observa que ya no sólo son usadas por jóvenes, sino que se suman adultos de más de 30 años. Es muy complejo lo que ocurre", señaló el abogado Daniel Monastersky,titular de la organización Identidad Robada.

Tanto Skout como Tinder, ambas empresas estadounidenses, vienen causando verdadero furor, con millones de personas que se inscriben, contando detalles de sus vidas, con fotos y muchísima información.

Así, cualquiera que tenga el mismo programa en su teléfono, puede interesarse y trabar contacto, aún más cuando sabe que esa persona vive en una zona cercana a la suya.

"Lo uso desde hace meses -afirmó Lucas, un usuario de Tinder-. Conocí a muchas chicas. Yo tomo recaudos cuando quedo en citarme. Por ejemplo, siempre voy a bares conocidos. Nunca en la calle. Está bueno, porque antes de conocerte en persona, chateás mucho y ves si te gusta. A veces es sólo un tema físico, otras te enganchás diferente. Por suerte no me pasó nada malo".

No sólo se puede comenzar a "hablar" con alguien que resulte interesante por su aspecto físico o gustos (cine, deportes, libros), sino que la búsqueda se puede circunscribir por edad o lugar donde vive. "Yo pongo siempre el sistema de búsqueda a diez kilómetros a la redonda. No tengo auto, así que me manejo cerca",
dijo Lucas.

"Es necesario que se tomen recaudos. Este caso, como otros, pone en evidencia que hay personas ahí que buscan otros objetivos, nada románticos.

Tal vez la otra persona con la que se habla parezca inteligente, seductora y bonita, pero la realidad puede ser bien distinta. Lo facilita el anonimato de las plataformas.

Todos pueden mentir. Lo primero al concertar una cita es que se trate de un espacio público", recomendó Monastersky.

Finalmente, el abogado de Identidad Robada sostuvo que "se debe tener en cuenta que la masividad de estos programas derivaron en que sean utilizados por mucha gente de edades diversas, y va más allá de cuestiones de moral o valores, porque no interesa si la persona tiene relaciones íntimas ocasionales, sino que puede estar en grave riesgo al estar tan expuesto".