Aníbal Fernández: "Las cosas se ponen cada vez más raras"

El secretario General de la Presidencia admitió que hay muchas dudas en torno a la muerte del fiscal. Además, afirmó que Bogado es el "típico chanta argentino".
Jueves 22 de enero de 2015

El secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, puso en duda que la muerte del fiscal Alberto Nisman haya constituido un suicidio y volvió a calificar a los señalados como espías de la SI como "chantas que venden influencias".

"Las cosas se ponen cada vez más extrañas. Nunca dije que fue un suicidio. Jamás calificaría hasta que hablen los peritos", manifestó Fernández en relación al fallecimiento de Nisman en circunstancias aun no aclaradas.

"Hay una pericia que no dio lo que nosotros creíamos que tendría que haber dado", añadió refiriéndose a la prueba de dermotest realizada sobre la mano y la ropa del fallecido Nisman y que arrojaran resultado negativo.

Ayer el líder de la Agrupación Quebracho Fernando Esteche aseguró que Héctor Bogado, uno de los acusados en la presentación de Nisman, lo recibió en Casa de Gobierno, presentándose como empleado a Jefatura de Gabinete.

"Desconozco que Esteche haya estado en Casa de Gobierno. Y bogado es un señor que vende influencias, un típico chanta argentino que vende influencias. Que haya estado en Casa de Gobierno no garantiza nada", señaló Fernández.

"Lo de los teóricos agentes de inteligencia ya está explicado por escrito que no forman parte de la SI (Secretaria de Inteligencia). Son chantas que venden influencias", agregó.