DIFERENCIA DE HORARIOS

Nisman: custodios se contradicen en sus declaraciones

Mientras uno dice que tocaron el timbre del departamento a las 17, otro plantea que estuvieron ahí a las 14.30. Ahora la fiscal del caso, Viviana Fein, deberá investigar estas versiones antagónicas.
Lunes 26 de enero de 2015
Marcadas contradicciones entre las versiones de los custodios de Alberto Nisman, el fiscal federal que murió hace una semana, exactamente cuatro días después de denunciar a Cristina Kirchner y a otros funcionarios por supuesto encubrimiento a sospechosos iraníes por el atentado a la AMIA.

Las discrepancias entre los encargados de la seguridad de Nisman están basadas en las diferencias de horarios. Mientras uno dice que tocaron el timbre del departamento a las 17, otro plantea que estuvieron ahí a las 14.30.

Por otro lado, el sargento Luis Miño y el suboficial superior Armando Niz, que ese día estaban a cargo de la custodia, tampoco coinciden sobre el lugar adonde estaba estacionado el móvil. Uno dijo que estaba estacionado en el subsuelo, donde no entraban llamadas telefónicas. El otro planteó que estaban en el estacionamiento para invitados donde sí llegan las llamadas.

Las declaraciones de los custodios fueron publicadas por el blog Relaciones Internacionales de la periodista Teresita Dussart de la Iglesia. Ahora la fiscal del caso, Viviana Fein, deberá investigar estas versiones antagónicas y dilucidar por qué los policías demoraron casi 11 horas para dilucidar que algo había ocurrido en la torre Le Parc.

Otro de los custodios de Nisman, que declaró ante la Justicia por la muerte que conmovió al país, señaló que el día antes del fallecimiento el fiscal le pidió asesoramiento para comprar un arma de fuego. Planeaba tenerla en la guantera del auto para cuidar a sus hijas cuando circularan junto a él.

Así lo precisó el agente Rubén Benítez. Esta versión coincide con lo que Diego Lagomarsino, el hombre que le prestó la pistola al representante judicial, había detallado. Tanto el custodio como el técnico en informática, ahora en la mira ya que su pistola estaba al lado del cadáver de Nisman, fueron de las últimas personas que tuvieron contacto con el fiscal.