Marcha para exigir la recaptura del asesino de Berardi

Junto a los padres de otra de las víctimas de Gabriel Raúl "Larry" Figueroa encabezaron una manifestación en el Obelisco para difundir la foto del hombre que se fugó del penal de Marcos Paz. El Gobierno ofreció $200 mil de recompensa.
Viernes 30 de enero de 2015
Minutos después de que el Ministerio de Justicia ofreciera una recompensa de $200.000 por información que permita recapturar a Gabriel Raúl Figueroa, alias "Larry", condenado a prisión perpetua por el crimen de Matías Berardi y a 18 años por el asesinato del pequeño Maximiliano Leguizamón, de 9 años, familiares de víctimas de la inseguridad se reunieron en torno al Obelisco para difundir la foto del múltiple asesino y que las autoridades multipliquen sus esfuerzos para recapturarlo.

Figueroa se encontraba cumpliendo condena en Marcos Paz por el secuestro y muerte del joven estudiante -fusilado en un basural- y el brutal homicidio de Leguizamón en ocasión de robo, cuando en la madrugada del domingo escapó del penal junto a otro interno, identificado como Luciano Javier Campos. Tras fugarse, robaron en una country a una familia y los mantuvieron secuestrados durante varias horas.

"No se puede explicar que hayan pasado tres barreras de seguridad. Nos reunimos con el juez y se está indagando todavía. Ante tanto movimiento que hicimos y el reclamo, nos dijeron que la Justicia había decretado una recompensa por esta persona", explicó la madre del joven asesinado, Inés Berardi, a Infobae.

"Estuvimos diez años esperando un juicio oral. Si Raúl Figueroa hubiese estado condenado por la muerte de mi hijo, Matías Berardi estaría hoy vivo", Mario Leguizamón, padre del niño asesinado por Figueroa. "No es la primera vez que Figueroa se fuga y tampoco es la primera vez que el que estaba con él se fuga. Entonces no pueden quitarles los ojos de encima a esas personas", afirmó.

Berardi dijo que el supuesto escape de Figueroa es "increíble, de película", de acuerdo a lo que hablaron con el director del penal, quien se comunicó con la familia para para darles "una disculpa y reconocer la negligencia que hubo". "Nosotros no responsabilizamos todavía a nadie porque no sabemos bien qué pasó. La exigencia es que aparezca. Nos dicen que el juez se comprometió a recapturarlo, pero queremos que sea rápido, porque no podemos vivir con esta incertidumbre, porque es un asesino de chicos. Asesinó a un chico de 16 años y a un nene de 9 años. A mi hijo lo fusiló a sangre fría. Hemos hecho todo un trabajo nosotros exigiendo justicia. Y no funcionaron las instituciones: un año solo estuvo preso", agregó.

Conmovida, la madre de Matías sostuvo que no quiere "que le hagan nada" al asesino: "Justamente, si corría riesgo su vida y por eso se escapó -dicen que por ahí se querían vengar por el asesinato de este líder narco-, que lo preserven pero la cárcel tiene que funcionar para que no reincidan y tienen que funcionar para que no siga habiendo crímenes tan violentos", sostuvo.

Juan Berardi, padre de Matías, dijo que "hay intención de tomar medidas" aunque sólo estarán conformes "cuando los capturen". "Me dijeron que están trabajando con parte de Inteligencia de la Policía, pero no se sabe más nada", sostuvo.

Diana Cohen Agrest, madre del joven Ezequiel Agrest, asesinado en ocasión de robo, dijo a Infobae que la fuga del asesino de Berardi muestra "el sinsentido de la impunidad". "Estas personas deberían haber estado presas y controladas. Evidentemente acá lo que está fallando es el sistema. La criminalidad es una política de estado", explicó, y agregó: "Del presupuesto que se tenía que ejecutar a la reforma y mantenimiento de cárceles, se ejecutó solamente el 9% en el año 2014. Eso significa que el 91% del presupuesto que debería ir a la mejora de cárceles, no fue. Las cárceles son criminógenas, precisamente porque el crimen es una política de Estado hoy en Argentina".

Para Cohen Agrest, una de las promotoras de la "Usina de Justicia", el hecho de que el período medio que se pasa en prisión por homicidio en Argentina sea de tres años muestra que "esa es nuestra política penal". De cada 10 homicidios, de 4 se desconoce el autor. Y sólo el 3% los responsables llegan a juicio, explicó la filósofa, y razonó: "Cuando el doctor Zaffaroni dice que hay víctimas de primera y víctimas de segunda, él es el responsable de que haya víctimas de primera y víctimas de segunda. Se está autoincriminando. Hay víctimas de segunda porque, es cierto, la mayor parte de los chicos mueren en las villas, que son los más perjudicados. Muchas veces no salen a la luz simplemente porque los padres no tienen medios para seguir la causa, porque se naturalizó la muerte en ciertos segmentos muy vulnerables, porque cuando alguien pierde un hijo está en un estado de inferioridad afectiva inmensa y es muy difícil empezar un proceso, y por último porque para los medios también es mucho más fácil ir a un barrio como Caballito que meterse a un asentamiento". los guardias.