El hombre que fingió su muerte y huyo a Brasil seguirá libre

Un hombre que fingió su muerte durante cuatro años se presentó ante la justicia en Misiones, pagó una caución de 100 mil pesos y declarará la semana próxima por "tentativa de defraudación".
Sábado 31 de enero de 2015
Ariel Leites Do Santos, de 44 años, ingresó de incógnito el jueves a la provincia mesopotámica desde Brasil; en ese país residió desde enero 2011, cuando desapareció en la aguas del río Uruguay, hasta que su paradero fue descubierto en Facebook por periodistas de un portal de noticias.

A poco de trasponer la frontera, Leites Do Santos se presentó en el juzgado de instrucción de la localidad de Oberá, donde se tramita una denuncia en su contra por "tentativa de defraudación", originado en un supuesto intento de cobro de un seguro de vida.

La noticia fue confirmada por el juez de Instrucción Horacio Alarcón, subrogante del juzgado número 1 de la ciudad misionera a cargo de Alba Kutman de Gauchat, actualmente en uso de licencia.

Contrariamente a las expectativas que generó su regreso, el protagonista de esta novelesca historia no dio pormenores de su desaparición ni los motivos. "No puedo dar detalles antes de hablar con el juez, pero nunca tuve intenciones de fraude como se dijo", se limitó a señalar.

Tras notificarse de la causa, debió cubrir una caución por 100 mil pesos para continuar en libertad hasta que se concrete su declaración ante el juez de instrucción de turno, para lo cual contará con la asistencia de los abogados Silvio Contreras y Edmundo Paredes.
De todos modos se le informó que no puede abandonar el país hasta que lo autorice la jueza Alba de Gauchat, quien desde el lunes 3 de febrero retoma sus funciones en el Juzgado de Instrucción 1".

En declaraciones al diario Primera Edición, Leites Do Santos dijo que el día en tomó la decisión de ausentarse simulando haberse ahogado en el río Uruguay, "fue un día difícil para mí y según mi criterio en aquel momento no tenía otra opción que proteger mi vida y a mis seres queridos".

De acuerdo con las investigaciones que sucedieron a su alejamiento, el hombre se dedicaba al comercio entre las localidades de Leandro N. Alem y Oberá, pero una serie de malas inversiones lo habrían obligado a contraer importantes deudas.

Ese antecedente influyó entre sus amigos, familiares y allegados, algunos de los cuales pusieron en duda el fallecimiento de Leites Do Santos en 2011, a pesar de los infructuosos operativos realizados para dar con su cadáver.

En medios locales, el padre de Leites comentó que "hace un año más o menos" mantuvo la "primera conversación con Ariel", quien había comentado que residía en Curitiba, Brasil, donde había logrado iniciar otra vida, sin cambiar su identidad.

La divulgación de fotografías en las playas y con integrantes de su nueva familia, pusieron en alerta al protagonista de esta historia, quien decidió regresar a Misiones, aunque ahora deberá enfrentar una causa judicial, no descartándose otras denuncias en los próximos días.

La ex esposa de Leites adelantó a los medios de prensa que lo demandará por abandono de hogar y por falta de cumplimiento de la cuota alimentaria.