Muerte de Nisman: sin pistas de ADN ni pólvora buscan llamadas

Analizarán no sólo conversaciones telefónicas, sino también los mensajes de texto y conversaciones de chat y WhatsApp. También las computadoras halladas en el departamento.
Domingo 1 de febrero de 2015
Luego de que el estudio de ADN determinó que no había rastros de otra persona en el baño donde fue hallado el cuerpo la investigación por la muerte del fiscal Alberto Nisman ingresará esta semana en una etapa clave ya que está previsto que comiencen las pericias sobre los teléfonos. La exmujer del fallecido funcionario, la jueza Sandra Arroyo Salgado, debe designar un perito de parte para revisar las comunicaciones de los cinco días anteriores a su muerte.

Así se conocerá con quiénes, cuándo y sobre qué habló Nisman antes de morir. De acuerdo a lo que publica Clarín, se analizarán no solo las llamadas y conversaciones telefónicas, sino también los mensajes de texto y conversaciones de chat y WhatsApp. También las computadoras halladas en el departamento.

Otra información relevante para reconstruir la escena en la que murió Nisman son las imágenes de las cámaras de seguridad del edificio Le Parc. Comenzará el análisis de las mismas, aunque ni la escalera de servicio ni varios sectores del garage tenían cámaras.

Para conocer el recorrido de Diego Lagomarsino el sábado 18, la fiscal solicitaría también grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona y la autopista, tal como le había solicitado la jueza de la causa, Fabiana Palmaghini.

Nisman le había ocultado a su exmujer el motivo de su regreso al país,. Según informó el diario La Nación, el fiscal le dijo por teléfono que regresaba porque su mamá tenía que operarse del codo. Discutieron por teléfono porque Nisman pretendía viajar a Buenos Aires con una de sus hijas, que finalmente esperó a su mamá en el aeropuerto de Madrid.

Tras escuchar el testimonio de Arroyo Salgado, la fiscal Fein citó a la madre de Nisman, Sara Garfunkel, que le informó que la operación había sido previa al regreso de su hijo. La causa sigue atada a los numerosos peritajes en marcha. Aún resta, tal como pidió la jueza Fabiana Palmaghini, una nueva prueba de disparo y barrido electrónico con el arma hallada junto al cuerpo.