Mucama de Nisman reavivó misterio de la puerta de servicio

Declaró que cuando estaba solo el fiscal siempre cerraba la salida de servicio con una traba que se abre únicamente desde adentro. Sin embargo, no fue así el día en el que lo encontraron muerto
Sábado 7 de febrero de 2015
Gladys Gallardo, la empleada doméstica de Alberto Nisman, declaró ante la justicia que cuando el fiscal Alberto Nisman estaba solo en su departamento siempre tenía la precaución de cerrar con la traba interna la puerta de servicio. Por eso, le llamó la atención que el cerrajero que abrió la puerta dijera por TV que solo estaba cerrada con llave.

En la fiscalía, ella contó que la última vez que vio a su jefe, "el doctor", fue el jueves anterior a su muerte y que fue ella la que le dejó una nota con cosas que necesitaba del supermercado. No al revés.

Declaró además que ese jueves no se despidió cuando se fue del departamento porque Nisman estaba dormido "como nunca". Que se había pasado el día trabajando y, sobre todo, atendiendo a las radios que lo llamaban por teléfono para hablar sobre la denuncia que había presentado el día anterior.

Este verano, Gallardo pensó que iba a tener vacaciones hasta el 23 de enero. Así se lo había comunicado su jefe. Pero el 6 una secretaria le avisó que Nisman la estaba buscando. El doctor volvía antes por trabajo y la iba a necesitar. Él se lo confirmó vía WhatsApp y ella le contestó que no tenía problema.

El fiscal le contó también que el regreso era por unos días y que luego se volvía a ir con Iara, su hija mayor, a Barcelona. Pero después cambió de opinión. Iara había decidido quedarse en España con su madre y él no iba a regresar a Europa, le explicó ya en su departamento de Puerto Madero.

El último jueves, como siempre, Gallardo le tocó timbre y Nisman le abrió. Le habló de la denuncia que había presentado el día anterior; en realidad, de la repercusión que había tenido. "¿Viste?" Ella no sabía mucho. Y él le dijo: "Me van a querer voltear, pero no van a poder".