Torneo XL: Si falta guita, que no se note…

Miércoles 11 de febrero de 2015
Finalmente el sueño de Don Julio , se hará realidad. El Torneo de treinta equipos es un hecho y con él, aparece la basura que estaba debajo de la alfombra. Como muestra, alcanza con echarle un vistazo a la política de contrataciones, que muchas veces está por encima y lejos de sanear las arcas de los clubes. Me pregunto en que quedó la crisis casi terminal de Independiente, que de la las cenizas mismas consiguió diez millones de dólares para reforzar el primer equipo. Cabe recordar, que cuando su presidente Hugo Moyano asumió, el balance de la institución dió un saldo negativo de USS 60.000.000 y hoy es uno de los equipos mejor se reforzó.

El caso de Boca es también llamativo. Si bien sus finanzas son muy prolijas, Daniel Angelici gastó en los dos últimos mercados de pases ,más de veinte millones de dólares en un equipo que no consigue títulos desde hace ya tres temporadas. En esta temporada tendrá Libertadores y campeonato local y según dice su entrenador, formará con dos equipos titulares diferentes. Es cierto, este año hay elecciones y una ficha a pleno parece ser la única alternativa de seguir en el poder.

River es la contracara y para sus hinchas a veces, suena a decepción. Apenas las llegadas de Pity Martinez y Camilo Mayada, mas la fallida reaparición del Payaso Aymar, suenan a muy poco. Sobre todo teniendo en cuenta la gran cantidad de certámenes que deberá afrontar. Con una Copa Sudamericana muy fresquita, la dirigencia prefirió priorizar el campeonato económico.

San Lorenzo y Racing tampoco tiraron la casa por la ventana. Ambos lograron títulos en el 2014 y no tienen el apremio de conseguir resultados inminentes. El Ciclón sumó jerarquía con Blanco, Musis y Caruzzo y la Academia apuesta a jóvenes cómo Brian Fernandez, Washington Camacho, Oscar Romero y Santiago Nagüel.

En el resto hay de todo un poco. La humildad de los recién ascendidos (Huracán incluído, aunque venga de ganar la Copa Argentina) y la vuelta de varios ídolos repatriados. Rosario Central convocó al Chacho Coudet como entrenador y con él, llegaron el Chelito Delgado, Marco Ruben y Cristian Villagra.

Una vieja frase parece hacerse carne en nuestro bendito y maldito fútbol argentino. Cambiar , para que nada cambie. Internas políticas por encima de los clubes, gastos desmedidos y negocios difíciles de explicar y fáciles de enseñar se destacan en un Torneo XL, que por lo pronto, sólo muestra un gran interrogante. Para colmo, ni los clásicos están claros. Qué tiene de clásico Velez – Tigre , Chicago – Aldosivi o Sarmiento – Olimpo ? En fin, de remiendos también vive el hombre. Lo bueno es que la pelota vuelve a rodar y cada viernes, sábado, domingo o lúnes, volvemos a sertir la pasión de siempre, la que no sabe de negocios de escritorio ni de pretenciones políticas. Por ahora (aunque sea sin visitantes) nos sigue alcanzando.

José M. Fernández