Caso Nisman: no será el primer crimen sin resolver

Viernes 13 de febrero de 2015
De homicidios oscuros está construido el Palacio de Tribunales. De muertes impunes están llenos los despachos de los juzgados. No será el primer crimen sin resolver.
Por otra parte, en Argentina no hay ningún preso con sentencia firme por instigación o inducción al suicidio.

Todas las hipótesis, y ninguna certeza. Todas las dudas y ningún avance.
Se trae ahora al escenario de la investigación penal preparatoria un ADN sin relevancia presentado como el mejor hallazgo, encontrado en una taza de café, que muy probablemente venga a sembrar más interrogantes y misterios que respuestas.

La investigación judicial no es mala, pero es incompleta. Su falta de convicción no obedece a la falta de experiencia por parte de la fiscal, sino por la casi absoluta orfandad probatoria tropezada en el baño del Dr. Nisman.

No solo las pruebas brillan por su ausencia, sino también las hipótesis razonables de donde puede partir el rumbo de la exploración.
Se hace todo lo que se puede, pero ese todo es muy poco, ya que poco es lo que se puede hacer.

Muchos son los que afirman que la pesquisa camina a ciegas. Por el contrario afirmo que la averiguación de los hechos mira claramente el horizonte como un lugar de incertidumbre, pero lo ve claramente, a la luz del amanecer.

También en Tribuales, una de las formas en que finalizan las causas criminales, es el archivo de las mismas. Esto no asusta a jueces, fiscales y abogados, y debería no generar ningún estremecimiento en la ciudadanía desde que es una posibilidad bastante permisible, y hasta en determinados casos de absoluta seriedad.

¿Es posible que nunca sepamos qué le sucedió al Dr. Natalio Alberto Nisman? Si, es posible, claro que sí.


Hugo Lopez Carribero, abogado penalista