¿Quién es el argentino que lucha contra ISIS?

Maximiliano Mattioli es mendocino y decidió "hacer algo" para combatir el avance del Estado Islámico. Sus compañeros fueron decapitados.
Miércoles 4 de marzo de 2015
El mendocino Maximiliano Mattioli llevaba una cómoda vida en España, trabajando en bares de Ibiza y Barcelona, hasta que un día sintió que debía viajar a Irak para luchar contra el Estado Islámico (ISIS).

Instalado desde diciembre pasado en uno de los frentes de guerra más terroríficos del mundo, Mattioli, de 39 años, dijo a que no piensa "en la posibilidad de ser capturado" por el EI, como ocurrió recientemente con 17 de sus compañeros que fueron decapitados por los yihadistas y su muerte mostrada en un video.

"Uno no piensa en caer capturado, y menos planear un suicidio antes de ser torturado. Eso pasa en las películas. En la realidad todo es más caótico", aseguró desde Kirkuk, la ciudad controlada por combatientes kurdos y principal bastión de la resistencia frente a los yihadistas, en una conversación a través de Internet.

Mattioli es el primer argentino del que se sepa que se encuentra combatiendo en Irak contra el EI, así como uno de los pocos occidentales que se sumaron a las filas de las fuerzas kurdas para detener el avance de los yihadistas desde que capturaron extensas zonas de Irak con una ofensiva relámpago lanzada el año pasado.

Las decapitaciones que ISIS realiza a rehenes, secuestros, matanzas, actos de destrucción de valiosas antigüedades y otras brutalidades contra cristianos y miembros de otras religiones han sido denunciados por el papa Francisco y por la ONU, que acusa al grupo de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

Entre los milicianos del Kurdistán iraquí que pelean contra el EI "hay un par de europeos que tienen familias kurdas, y había un americano y un canadiense, pero se fueron porque los consulados presionaron para que no combatieran", explicó el argentino, nacido en Godoy Cruz.

Dijo que él no está en Irak por dinero: "No soy un mercenario. Vi las locuras que hicieron los milicianos del EI en Siria y todo lo que vino después, y decidí que tenía que hacer algo. Esta gente ha pasado muchos límites. Son fanáticos ignorantes y expansionistas. Una combinación peligrosa", añadió.