Se desplomó el real

El billete brasileño cayó a tres unidades por dólar.
Miércoles 4 de marzo de 2015

El real brasileño volvió a sufrir hoy una fuerte devaluación del 2,4% y tocó las 3 unidades por dólar, el nivel más bajo en diez años, generando mayor presión sobre el sector exportador argentino y más dificultades de recuperación para la actividad fabril.

La depreciación del real, que no registraba este nivel desde agosto de 2004, tiene sobre la Argentina un efecto directo porque se trata del principal importador de productos nacionales y porque le resta competitividad.

Según analistas del mercado brasileño, la caída del real fue consecuencia directa de las tensiones surgidas entre el Gobierno de Dilma Rousseff y el Congreso en cuanto a las medidas a adoptar para reducir el déficit fiscal.

En la plaza cambiaria brasileña, el billete estadounidense para abril se apreció 2,11%, a 3,018 reales.

Uno de los principales sectores más afectados por la situación de Brasil es el automotriz que, según datos de la entidad ADEFA, experimentó una caída superior al 13% durante febrero respecto de hace un año.

"La situación es preocupante, aunque el impacto en el corto plazo no sea determinante", explicó el economista de la consultora Analytica Rodrigo Alvarez, en declaraciones a NA.

El especialista aclaró que "es preocupante porque le quita competitividad a la Argentina y porque es el principal importador de artículos nacionales".

Consultado sobre las medidas que debería adoptar el Gobierno para evitar consecuencias, Alvarez descartó la posibilidad de propiciar una fuerte devaluación del peso, ya que no sólo se diluiría sino que terminaría impactando en los precios.

Al respecto, afirmó que "hay que volverse más competitivo sin devaluar, bajando la inflación, recortando la presión fiscal y estimulando con más medidas la actividad industrial".

Si se analiza la evolución cambiaria de la Argentina y Brasil, surge que desde marzo el peso se depreció 11% mientras que el real 26%.

La brecha cambiaria entre las dos monedas se ubica en el 15% a favor del real, pero también existe una clara diferencia respecto de la evolución de los precios: en Brasil se ubicó en 6,7% y en la Argentina, más del 20.

Pese a todo, Alvarez señaló que si la devaluación del real tiene un resultado favorable en la economía brasileña e impulsa la decaída actividad industrial, favorecerá la actividad argentina.