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“No fue un error el haber dado el arma al fiscal Nisman”

Jueves 5 de marzo de 2015
"No soy ningún estafador, no maté a nadie, no hice ninguna cosa rara, pero a veces parece que tenés que convencer a los demás", explicó Diego Lagomarsino el técnico informático que cobraba 41 mil pesos de los fondos reservados de la Unidad Fiscal de Investigación del caso AMIA pero casi nunca pasaba por la oficina. Hoy es el único imputado en el caso que investiga la muerte del fiscal general del caso AMIA por haberle entregado la pistola Bersa calibre 22 que acabó con su vida.

En el extenso reportaje que concedió a la revista Rolling Stone, Lagomarsino admitió que familiares, amigos y hasta sus propios abogados a veces le cuestionan las decisiones que tomó en las últimas horas que Nisman estuvo vivo: "Muchas veces me dicen: '¡¿Pero cómo hiciste eso?! Hagamos una cosa: te doy mis 41 lucas y media, esos 41 y medio gastados, andá ese sábado a lo de Nisman y fijate vos qué hacés. Hay que ponerse en los zapatos del otro. Casi todos hubieran hecho lo mismo que yo".

"Alberto me dijo que el arma era para cuidar a sus hijas. Mi error fue decir que sí pero, sabés qué, hoy dudo que haya sido un error. Estoy diciendo una estupidez, pero ¿qué pasaba si con esa pistola evitaba que le pegaran un palazo, o que les hicieran pasar un mal momento a sus hijas? Es algo que me planteé 20 mil veces por noche", argumentó.

En principio, la idea del único imputado de la causa era no dar entrevistas a los medios nacionales. Pero decidió hacer una excepción por Rolling Stone: quien le pidió el reportaje fue Pablo Plotkin, cuya imagen en un video de una marcha de familiares de Cromañón algunos confundieron con la de Lagomarsino. El periodista aclaró rápidamente la confusión en su cuenta de Twitter. Aunque no lo conocía, Lagomarsino le quedó agradecido y decidió grabar la entrevista.

En el artículo, Plotkin relata un diálogo que mantuvo con el técnico informático: "'No te ofendas', me dice Lagomarsino en medio de la entrevista. '¿Vos tenés consoladores en tu casa?'. Después de un segundo de sorpresa le digo que no. '¿Te chocó la pregunta? Bien. A mí me chocó de la misma forma que Nisman me pregunte por un arma".