"En cualquier país Lagormarsino estaría preso"

El jefe de Gabinete Aníbal Fernández arremetió nuevamente contra el asistente informático del fiscal. Por otra parte, estimó que "tendrán que reunirse" para conciliar sus análisis los peritos de parte y oficiales.
Sábado 7 de marzo de 2015
El jefe de Gabinete nacional, Aníbal Fernández, volvió a apuntar contra el técnico informático Diego Lagomarsino, al señalar que "quien aportó el arma" de la que salió el disparo que mató al fiscal Alberto Nisman "en cualquier país del mundo estaría detenido".

Al volver a tomar distancia de la pericia de parte presentada por la ex esposa de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado, Fernández recordó que en la investigación que lleva adelante la fiscal Viviana Fein "se imputa y marca a una sola persona que es Lagomarsino" por entregarle la pistola de donde salió el proyectil que mató al funcionario. En declaraciones a radio Continental, insistió con su postura: "En cualquier lugar del mundo estaría detenido quien aportó el arma por la que encontró la muerte el doctor Nisman".

Por otra parte, estimó que "tendrán que reunirse" para conciliar sus análisis los peritos de parte y oficiales.

A juicio de los peritos contratados por la querella, a Nisman "lo mataron" y, en contradicción con la evaluación del cuerpo forense que depende de la Corte Suprema, Nisman fue movido del lugar donde fue encontrado por las autoridades y no presentaba "espasmo cadavérico" ya que hubo "agonía".

"Las conclusiones que Arroyo Salgado dice contrastan con las acciones llevadas a la práctica por los peritos forenses (oficiales), que no han actuado con fotos y videos como los peritos de parte han actuado, sino sobre el cuerpo", recalcó.

Fernández volvió a subrayar "el mayor de los respetos" que tiene por los peritos oficiales, aunque fue conciliador con los representantes de la querella: "Los fiscales de parte son gente que también me merece respeto. (Las diferencias) tendrán que dirimirlas entre ellos".

Luego volvió a despegar al Ejecutivo de la investigación por la muerte de Nisman, quien cuatro días después de denunciar a la presidenta Cristina Fernández por supuesto encubrimiento a Irán en el atentado a la AMIA, apareció muerto en su departamento de Puerto Madero. "Primero, el Gobierno no está en el proceso; segundo, está buscando la verdad jurídica objetiva y, lo último, no tiene nada que ver con la investigación", repitió.

Fernández graficó: "El Gobierno está sentado en la tribuna viendo cómo se llevan a la práctica todos los actos que tienen que ver con dilucidar la cuestión".