Detienen y acusan sospechoso de balear a policías

Jeffrey Williams, de 20 años, está acusado de agresión en primer grado, acción criminal armada y de disparar un arma de fuego desde un vehículo causando daños, dijo a los periodistas el fiscal de Saint Luis, Robert McCulloch.
Domingo 15 de marzo de 2015
La policía detuvo este domingo a un joven afroamericano y lo acusó de ser el autor de los disparos que cuatro días atrás dejaron dos oficiales heridos y que reavivaron la tensión en Misuri (centro de EEUU), bajo un conflicto racial.

Jeffrey Williams, de 20 años, está acusado de agresión en primer grado, acción criminal armada y de disparar un arma de fuego desde un vehículo causando daños, dijo a los periodistas el fiscal de Saint Luis, Robert McCulloch.

"Es posible a este punto que estuviese disparando a otras personas y no a la Policía", dijo McCulloch, añadiendo que la investigación estaba en curso.

Luego de que se corriese la voz sobre el arresto, un centenar de personas se reunieron en las afueras de la estación de policía para respaldar a la fuerza y al alcalde James Knowles. Eran encarados por un grupo de manifestantes contrarios a las autoridades.

"Este arresto envía un mensaje claro de que los actos de violencia en contra de nuestra ley nunca serán tolerados", dijo el fiscal general Eric Holder, quien calificó el tiroteo contra los oficiales de "crimen atroz y cobarde".

Ferguson ha estado en el foco nacional desde que un policía blanco asesinó a tiros el 9 de agosto pasado al adolescente afroamericano, Michael Brown, quien estaba desarmado. El hecho generó una espiral de protestas violentas y represión policial en la ciudad y en otros lugares de Estados Unidos y generó un debate sobre las conductas racistas de la Policía.

El miércoles comenzó un tiroteo apenas unas horas después de que el jefe de la policía de Ferguson renunciara en respuesta a un informe del Departamento de Justicia que afirmó la existencia de sesgo racial sistemático en el suburbio de Saint Louis, cuya fuerza policial es mayoritariamente blanca, pero dos tercios de su población de 21.000 personas son negros.

McCulloch dijo que Williams había participado en algunas de las manifestaciones nocturnas celebradas en las adyacencias de la estación de policía de Ferguson y en el tribunal municipal.

Pero algunos organizadores, incluyendo un pastor quien conoce a su familia, cuestionaron esta afirmación, alegando que ellos no identificaron a Williams en ninguna de las más de 200 protestas que ocurrieron desde la muerte de Brown en agosto pasado.

"Nunca vi su cara", dijo el obispo Derrick Robinson -quien visitó a Williams en su celda en la cárcel del condado de Saint Louis- mientras McCulloch ofrecía su rueda de prensa.

Derrick informó a la AFP que Williams le dijo que le había disparado a un manifestante que había intentado robarlo, pero que no podía identificar de quién se trataba.

El pastor agregó que Williams le mostró moretones en su cuerpo, que el detenido dice son consecuencias de una golpiza que la policía le propinó cuando fue detenido este sábado.

Los dos oficiales que recibieron los disparos este miércoles estaban entre un grupo de docenas de hombres del condado de Saint Louis que fueron enviados a Ferguson como refuerzos.

Uno, del suburbio blanco Webster Groves, recibió el impacto en su cara, el otro, un miembro de la fuerza del condado de Saint Louis, en el hombro. Ambos fueron atendidos en un hospital y luego dados de alta.

De acuerdo con McCulloch, Williams "reconoció haber participado en los tiroteos", pero agregó que de cualquier manera "es inocente hasta que se pruebe lo contrario".

También dijo que durante una redada en la casa de Williams en Ferguson, fue hallada una pistola calibre .40 que encajaba con los cartuchos encontrados en la escena del tiroteo.

Misuri tiene una de las leyes sobre armamento más laxas del país. No hace falta un permiso para comprar o tener una pistola en el estado, y el porte está permitido.

No está claro cómo este arresto impactará en Ferguson, donde McCulloch ha sido criticado luego de que el gran jurado del condado de Sain Louis -del cual él era responsable- no acusara a Darren Wilson, el oficial que mató a Brown en agosto pasado.

En un informe a comienzos de este mes, el Departamento de Justicia dijo que la policía de Ferguson y el tribunal municipal se enfocaron en los afroamericanos para cobrar multas para llenar las arcas municipales.

Además, el jefe de la policía, Thomas Jackson, el juez municipal, el administrador municipal y dos oficiales de policía habían renunciado, y un funcionario fue despedido por escribir e-mails racistas.

El alcalde James Knowles también está bajo presión para renunciar, pero en entrevistas con la prensa local ha dicho que seguirá en funciones para poner en práctica reformas y restaurar la armonía en la comunidad.