Tras hallazgo clave, afirman que “mano derecha” de Hitler vivió en Misiones

Dentro del parque Teyú Cuaré hay tres edificaciones con paredes de hasta tres metros de espesor. En el lugar, los investigadores encontraron monedas de entre 1939 y 1944 y porcelana alemana.
Lunes 23 de marzo de 2015
Las antiguas edificaciones que sobreviven dentro del parque Teyú Cuaré, habrían sido el refugio de altos jefes del nazismo tras la Segunda Guerra Mundial. Así lo confirmó un equipo del Centro de Arqueología Urbana (CAU) de la UBA que se encuentra hace un tiempo en el lugar estudiando el caso.

Según publica "Misiones Cuatro", los edificios en cuestión son tres y funcionaban como vivienda, depósito y puesto de vigilancia. Las viviendas tienen hasta tres metros de espesor. En el lugar, los investigadores hallaron monedas antiguas alemanas de entre 1939 y 1944 y porcelana alemana.

No obstante, los científicos creen que esas viviendas fueron pensadas y construidas por jerarcas alemanes, pero que nunca llegaron a estar ocupadas ya que se dieron cuenta que podían circular libremente en la Ciudad.

"No se encuentra ninguna otra explicación para que alguien construya estructuras que requerían tanto esfuerzo y costo y es un lugar óptimo para refugiase", le contó Diego Schávelzon, investigador del CONICET, director de CAU y lider del equipo de investigación. "Este sitio fue muy bien pensado y tiene la virtud de estar en Paraguay en menos de diez minutos.

“Este sitio tiene la virtud de que permite estar en Paraguay en menos de diez minutos, es un sitio defendible, un sitio protegido, un sitio inaccesible, donde vivir tranquilos y de refugio para la jerarquía nazi”, dijo Schávelzon quien no encuentra ninguna otra explicación para que alguien “construya estructuras que requerían tanto esfuerzo y costo en un sitio inaccesible en esa época, marginado de la vida local, con materiales que no son los de arquitectura típica”.

Por su parte, Sergio Widder, director de la sede para América Latina del Centro Simon Wiesentha, sostuvo que cree que los nazis pensaron que allí no podrían mostrarse y debían refugiarse cuando de hecho no fue así.

En tanto, el historiador del Museo del Holocausto en Buenos Aires, Abraham Zylberman, coincidó con sus colegas en que este hallazgo debería ser documentado y registrado por “valioso y original” y exigió el reconocimiento de las autoridades.