Pueblada tucumana

Queman comisaría que no tomó denuncia por violación.
Miércoles 25 de marzo de 2015

Los vecinos de la comuna rural tucumana de Colombres apedrearon y terminaron incendiando la comisaría local indignados porque el comisario no quiso recibirle la denuncia a los familiares de una adolescente de 13 años violada.

El ataque sexual indignó a los vecinos de Colombres, departamento de Cruz Alta pero los enardeció todavía más la respuesta policial.


La tía de la víctima había contado al diario La Gaceta que,después de la agresión a la adolescente de 13 años abusada delante de sus primos, llevó a la adolescente a un Centro de Atención Primaria de Salud (CAPs).

"Vino un comisario que no nos quiso tomar la denuncia. Nos hizo subir a un móvil y nos llevó hasta el lugar (del hecho) para que mi sobrina le indique dónde había sido", había asegurado la mujer. "La gente nunca había reaccionado así antes, por eso nos pasó todo esto. Pero este hecho nos tocó a todos", explicó una mujer, en medio de la multitud.

Pero la intervención del comisario no habría terminado ahí. "Le preguntó a la mamá con quién andaba saliendo la nenita, como diciendo que la nenita había incentivado a que la violaran", contó Gabriela Gramajo, una de las voceras de la movilización.

"Queremos que investiguen al violador, no qué hace la familia ni cómo se viste la nenita", agregó, con bronca.

Ambas mujeres se referían al comisario Domingo Pérez, quien está a cargo de la comisaría de Colombres. O al menos lo estaba hasta ayer, cuando el pueblo entero lo obligó a irse.

El mundo se paralizó el lunes a la tarde, en Colombres. Alrededor de las 16, cientos de vecinos se congregaron en la colonia de Yona y desde allí comenzaron a caminar hacia la comisaría. La marcha era pacífica y estaba protagonizada por
familias completas.

A lo largo del trayecto, fueron sumándose más personas hasta completar varias cuadras. Pocos carteles podían leerse entre la multitud. Todos pedían
"justicia y seguridad".

A medida que se acercaban a la comisaría, una guardia de Infantería se instalaba frente al edificio policial. Y, cuando la multitud llegó a destino y comenzó a exigir a coro "que salga el comisario", los uniformados respondieron con balas de goma.

Los disparos fueron al aire, con la intención de disipar a los manifestantes. Sin embargo, no lo consiguieron.

"¡No se vuelvan! ¡Vamos todos y les hacemos frente!", ordenó uno de los hombres de mayor edad que integraba la movilización. Entonces, continuaron avanzando y nadie los pudo detener. Los vecinos terminaron prendiendo fuego a la dependencia policial de la localidad antes mencionada.

El callejón donde atacaron a la adolescente, el jueves a la siesta, tiene alrededor de 500 metros de extensión y está rodeado por cañaverales. Ese trecho separa el barrio El Tambo del resto de la población.

Allí abordó el agresor a las víctimas, dos adolescentes de 13 años y un niño de dos, a quienes obligó a perderse entre las cañas para que nadie viera nada.

Luego de la pueblada, los habitantes de la comuna aseguran que están temerosos de que el abusador vuelva a atacar en la zona.

El martes, en ese lugar se habían reunido los hombres de las pocas familias que viven en El Tambo, cada uno con un machete desmalezaban los caminos.

“A este trabajo lo tiene que hacer el delegado (Daniel Hernández), pero lo estamos haciendo nosotros porque no hay seguridad", dijeron.

Según explicaron, los delincuentes suelen ocultarse entre los arbustos y los yuyos que ahora ellos intentaban desmalezar. "Estamos cortando porque tenemos hijos y por acá pasan para ir a la escuela", agregó Orellana.